El Banco Central Europeo ha hecho un flaco favor a los miles de españoles que buscan vivienda reduciendo los tipos de interés. Por supuesto, las hipotecas bajarán al tres o el cuatro por ciento de media, pero aumentará automáticamente la presión de la demanda de vivenda en propiedad. Más a más: sin otras formas de ahorro rentables, la vivienda se convierte en refugio y la economía española seguirá creciendo gracias a la construcción. Bono se adelanta al Gobierno en recordar El Quijote con un parque temático que abrirá en 2005. Repensar Madrid El sobrecoste de las obras públicas en Madrid parece inevitable. Se echa en falta la eficacia de Barea en el control del gasto. Por ejemplo, el nuevo Palacio de los Deportes saldrá por 10 millones de euros más de lo previsto, por no hablar de los túneles de Metro y otras grandes acometidas de la Comunidad. La mayoría de los arquitectos reunidos estos días en Madrid están deseando que les encarguen trabajos en una capital en la que se han dejado tantos cabos sueltos. Advierten de que no se trata de mejoras aisladas, sino de repensar Madrid. Estamos en guerra El buque insignia de la Armada, el Príncipe de Asturias, se dirige sigilosamente a la zona de conflicto, mientras una brigada de Montaña irá pronto a Turquía. España va a la guerra y el Gobierno alega que, en pocos días, todos los países lo harán; y que una nación que fue imperio no puede quedar al margen. Con su propuesta de reforma laboral en Europa, de la mano de Blair, Aznar profundiza en el modelo trasatlántico, frente a la que el PP llama «vieja Europa». Siendo consecuente, la ONU tendría que exigir el desarme de Israel.