Una carretera de nueva generación

La Voz

ESPAÑA

La M-50 puede denominarse como carretera de nueva generación, tanto en su diseño como en su construcción. Una infraestructura de este tamaño y con el carácter de vía de gran velocidad tiene que superar todo tipo de vicisitudes en su construcción. Entre éstas figuran desde la paralización de parte de las obras en fechas determinadas para respetar el periodo de nidificación del cernícalo primilla en la zona de Perales del Río hasta el reenganche de conducciones de agua y luz a las infraviviendas ilegales de Las Barranquillas, pasando por hundir la carretera 40 metros para que no interfiera con la senda radioeléctrica de la cuarta pista del aeropuerto de Barajas. En la construcción de esta vía se están utilizando los medios más modernos, aunque ya usados en otras. Así, para determinar sobre el suelo lo trazado en los planos, fijar las coordenadas exactas y el kilometraje se han utilizado los satélites a través del GPS. En esta línea, en la ejecución de la obra se han utilizado para los grandes movimientos de tierra los materiales de mayor capacidad existentes en el mercado, como los camiones lagartos, de más de cien toneladas, y las excavadoras con los cazos de mayor capacidad, de 9,5 metros cúbicos.En cuanto a los movimientos de tierra, que han superado los 30 millones de metros cúbicos, prácticamente se han reutilizado para terraplenes toda las que se ha sacado de los desmontes. Es más, en la zona este, la dificultad ha sido todavía mayor, porque son tierras arcillosas y yesíferas, de baja calidad para la construcción. En este caso, ha sido necesario que fueran tratadas con cal y se las ha encapsulado para poder usarlas en la construcción de la vía. Una gran novedad en este sector. También en este tramo, todos los puentes que se han construido para dar servicio a las diferentes carreteras y caminos que la cruzan se han levantado sin pilares entre los carriles, lo que ofrece mayor seguridad a los conductores. La M-50 ha provocado la desviación de un sinfín de servicios, como agua, luz, teléfono y colectores residuales. Incluso se ha variado la instalación de media docena de gaseoducto y oledoductos. Algunos de estos han supuesto grandes complicaciones técnicas, como la elevación de algunas líneas eléctricas que salen de la subestación más próxima a la carretera de Burgos.Por cierto, aunque la autovía no llega a los 85 kilómetros, si se le suma el kilometraje de los enlaces y de las variantes que se han construido, esta autopista duplica el kilometraje de sus vías. Una obra por todo lo alto.