La policía nacional detuvo a catorce personas que integraban la recién reconstituida estructura de la banda -La documentación incautada a Susper desencadenó la operación
19 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.La policía nacional golpeó ayer el vivero de los futuros pistoleros etarras. Bajo orden del juez Garzón, el operativo concluyó con el arresto en Álava, Guipúzcoa, Vizcaya y Navarra de catorce supuestos colaboradores legales (no fichados) de la dirección de la banda, encargados de reactivar la estructura de la organización con la captación de nuevos activistas. No obstante, según fuentes judiciales, una mujer logró escapar al vasto dispositivo, ya que al parecer se hallaba en Francia. La redada desatada por los servicios de Información (cuyo grueso ejecutó entre la una y las cinco de la madrugada) es «consecuencia directa» de la documentación descubierta el pasado 19 de diciembre en Bayona, tras la captura del jefe de comandos de ETA, Ibón Fernández Iradi, Susper, y su lugarteniente, Beltzane Obanos. En el registro de una casa en la localidad gala de Tarbes usada por Susper (días después se fugó de la comisaría) apareció un ordenador con archivos encriptados en los que guardaba los nombres de buena parte de los nuevos detenidos, a los que Fernández Iradi, habría encargado el reclutamiento de militantes con el fin de rediseñar comandos y redes de informadores en el País Vasco y Navarra. La operación originó ayer 18 registros, en los que se incautó abundante documentación en papel y soporte informático. Sin embargo, permanece abierta y mandos policiales no descartan más arrestos, dado que el listado de Susper incluía otras 45 identidades de personas (nombres, alias o iniciales) susceptibles de ser reclutadas como colaboradores e, incluso, para comandos. Sobre estos aspirantes a activistas, ETA tenía datos como su domicilio, simpatías políticas, familiares y conocimientos sobre materias útiles para la banda. Según la investigación, el autor de la lista sería el antecesor de Susper, Juan Antonio Olarra Guridi, detenido en septiembre del 2002. La policía investiga si alguno de los 45 jóvenes llegó a dar su sí a ETA y quién de entre los 14 detenidos pudo dar el salto a los grupos operativos. No obstante, la propia banda había rechazado ya a varios de los aspirantes propuestos por los captadores al no creerlos fiables por sus relaciones cercanas al mundo no nacionalista o la asistencia a protestas convocadas por partidos democráticos. El ministro del Interior, Ángel Acebes, celebró la «importancia» de la operación en la que se desbarató el «núcleo que la nueva dirección de ETA estaba reconstituyendo en España» a la búsqueda de una «base de colaboración y apoyo» a la banda. Acebes aseguró que se tiene constancia de que la organización mantiene en la frontera guipuzcoano-navarra una «cierta estructura», que sería la responsable de los asesinatos del guardia civil Beiro, el policía local Pagazaurtundua y el presidente del PP en Aragón.