José Coronado, un mentiroso de cine

Las chicas de Papá Levante estrenan disco, «Sopla Levante», y se atreven con el hip-hop y el sonido hindú


Hace ya una década, el caso macabro de un hombre que había llevado una doble vida durante 18 años para acabar, finalmente, asesinando a su familia al completo llenó las crónicas de sucesos de la prensa francesa. Esta noticia, que ya sirvió como punto de partida para la novela El adversario, de Emanuel Carriere, ha servido de inspiración para el debut en el largometraje de Eduard Cortés, conocido hasta ahora por sus trabajos para el medio televisivo, como la serie Secretos de familia.El resultado es La vida de nadie, un drama con tintes irónicos que bucea en el enigma de la identidad y en la constante presencia del engaño en nuestra sociedad. José Coronado pone cara al protagonista mentiroso, que, según el actor, «no es un monstruo sino un pobre tipo» que envuelve su día a día en tal sarta de embustes que no puede evitar que se le desmonte el tenderete cuando un suceso inesperado le hace desear ser él mismo. El suceso inesperado, como no podía ser de otra manera, se llama Rosana y es bastante más joven que el personaje protagonista, Emilio Barrero, un hombre aparentemente exitoso al filo de los cuarenta. Adriana Ozores, en el papel de la esposa que prefiere mirar hacia otro lado, y Marta Etura, como la amante del mentiroso, completan el elenco protagonista de la cinta. El personaje interpretado por Coronado, que, cuenta Cortés, «miente para no ocultar nada», no es, según el director, extraordinario por el hecho de mentir, «algo que hace todo hijo de vecino», sino que se sale de lo normal porque «él arrastra la mentira a lo largo de toda su vida». Esta historia, que ha intentado huir de la crónica truculenta y del tono policial que dictaba el caso real en que se inspira, llegará a las pantallas el próximo viernes. Coincidirá en los cines con Atrápame si puedes, otra cinta que cuenta la historia verdadera de un mentiroso de campeonato, en esta ocasión Leonardo de Caprio a las órdenes de Steven Spielberg.Las chicas de Papá Levante vuelven a la carga con un nuevo disco que, según ellas, no contiene ninguna canción destinada para reemplazar al famoso Me pongo coloradaen el bombardeo al que las radios sometieron a sus oyentes cuando sacaron su último trabajo. Han ido más lejos aún y afirman que, en esta ocasión, son doce las «colorás» que nos tienen preparadas.Doce son, en efecto, las canciones de Sopla Levante, un álbum en el que estas gaditanas han pretendido internacionalizar su sonido mediante una mezcla explosiva: al inconfundible «pop andalusí» que las caracteriza han añadido dosis de estilos aparentemente tan opuestos como hip-hop, percusión hindú o techno. Los temas de las canciones son, como afirman ellas mismas, «muy realistas». Desde la anorexia, delicadamente retratada en el tema llamado Gorda, hasta la relación con los progenitores, ( No le digas nada a Papá), tampoco han pasado por alto, por supuesto, «el amor verdadero». El punto romántico lo aporta Canción del agua, donde las gaditanas aprovechan para dar a sus fans masculinos algunos consejos sexuales, como que «traten con delicadeza y ternura a su chica en la primera vez». Ahora, más de 80 galas a sus espaldas, confían en compartir escenario con artistas de la talla de «Alejandro Sanz, Miguel Bosé, Marc Anthony o Destiny Child».

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