09 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.
La cresta de la crecida del río Ebro comenzó a llegar ayer a la ribera baja de la provincia de Zaragoza tras descender el nivel en la capital aragonesa. Unas 22.000 hectáreas de campos de cultivo quedaron arrasadas, así como viviendas, granjas, maquinaria y locales comerciales en las peores inundaciones desde los últimos cuarenta años. El Gobierno elabora un real derecho para realizar obras de urgencia, según Matas. |