La política madrileña desprende concordia y buenas maneras. Poco tiene que ver con la que se desarrolla a nivel nacional en estos momentos prebélicos. Por lo menos en cuanto a formas y manifestaciones. Ayer, el buen gusto y la fraternidad estuvo en boca de Rafael Simancas. El candidato del PSOE a la Comunidad quiso corresponder el gesto de Ruiz-Gallardón de poner el nombre de Joaquín Leguina, anterior presidente regional, a una biblioteca, con el anuncio de que él también dedicará al actual dirigente autonómico una infraestructura cultural, siempre que gane las elecciones. Si bien, esta afirmación tiene un doble sentido peor intencionado, pues implicaría la derrota de Ruiz-Gallardón en su pugna con Trinidad Jiménez para la alcaldía de Madrid, resultado que no auguran las denostadas encuestas. Además, significaría el abandono de la política del candidato del PP al Ayuntamiento de la capital, circunstancia que éste ratificó ayer en una entrevista concedida a Telemadrid.Simancas expuso su programa electoral en el Fórum Europa -organizado por Nueva Economía y Europa Press- ante numerosos empresarios y arropado por la plana mayor de su partido. En ese distinguido foro reconoció «el talante positivo del presidente regional saliente», y aseguró que, en unos meses, estará «en disposición de dedicarle la inauguración de una biblioteca, un teatro, un centro de danza, o lo que él prefiera».Además de estos pétalos ¿envenenados?, el dirigente socialista desgranó toda una retahíla de promesas electorales, como un gran pacto por el empleo para eliminar la precariedad, la creación de 50.000 puestos de trabajo, la puesta en marcha de una Consejería del Conocimiento, para impulsar la investigación ciéntifica, 55 nuevos kilómetros de metro y una M-50 ferroviaria, entre otras muchas medidas.Mientras, Alberto Ruiz-Gallardón utilizó la televisión autonómica madrileña para lanzar mensajes, en su mayoría ya repetidos. El más destacado fue el de que, si pierde las elecciones del 25 de mayo, abandonará la política, «porque cuando se ha gobernado y se pierde se tiene que asumir el castigo del electorado». El presidente regional también le dedicó unos minutos a su posible sucesor socialista, del que dijo que su relación es escasa, «pero cordial», y que nunca han compartido espacios políticos. Pero sentenció: «El PSOE no ha ganado unas elecciones en Madrid desde 1987».