Madrid, capital del «top manta»

Juanlu Gallego MADRID

ESPAÑA

MADRID

El 50% de los discos piratas que se comercializan en España se venden en Madrid, según los datos de la Asociación Española de Editores Musicales (AEDEM). De ser cierta esa estimación -la Asociación Fonográfica y Videográfica Española (AFYVE) eleva ese porcentaje al 65%-, durante el 2002 se compraron en Madrid más de 12 millones de discos ilegales. A entre dos y tres euros cada uno, el dinero que generó esta actividad sólo en la capital fue de unos 30 millones de euros (5.000 millones de pesetas).

26 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

El bum navideño, con las calles más comerciales abarrotadas de top manta, ha hecho explotar a los editores, que han arremetido contra el alcalde, José María Álvarez del Manzano, por permitir que la capital se convierta en «el mercadillo ambulante de discos piratas más grande de Europa», en palabras del presidente de AEDEM, Antonio Pérez Solís.En una carta abierta a Álvarez del Manzano publicada por los editores el pasado día 17 en algunos medios de comunicación, los editores denuncian que llevan «más de un año sufriendo el expolio» de sus derechos mediante la venta callejera ilegal de CD falsificados, lo que se produce, añaden, «ante la mirada impasible de la Policía Municipal, carente de instrucciones claras por parte del Ayuntamiento que usted preside para impedir este robo a plena luz del día»«El espectáculo escandaloso al que hemos podido asistir estas Navidades -añade la carta-, en las que usted ha permitido que las calles más céntricas de Madrid se conviertan en un mercado ambulante de CD ilegales, no tiene parangón en Europa».Pérez Solís asegura que, efectivamente, las cifras de ventas ilegales que se dan en Madrid no se repiten en ninguna otra capital de Europa. Ni tampoco en otras ciudades importantes de España, como Barcelona, donde se vende el 10% del total.El hecho de haber presenciado personalmente cómo las ventas de CD piratas se producen en ocasiones en presencia de la Policía Municipal y de escuchar cómo algunos de los agentes excusaban su parálisis asegurando que no tenía instrucciones al respecto lleva a Álvarez Solís a dirigir las acusaciones contra el alcalde. «Lo único que le pedimos es que ordene a la policía que exija a cada vendedor la licencia de venta ambulante, como haría ante cualquier mercadillo de ropa instalado ilegalmente». Respuesta municipal Desde el Ayuntamiento, por supuesto, se defienden. Reconoce que los llamados top manta suponen un delito contra la propiedad intelectual imputable no sólo a quien fabrica los discos piratas, sino también a quien los distribuye y los vende, y por tanto que actuar contra ellos, además de estar dentro de sus competencias, es su obligación. «Claro que actuamos -aseguran fuentes policiales-, pero obviamente los medios disponibles no nos permiten llegar a todos los puntos de venta». Según sus cifras, la Policía Municipal se incautó en Madrid durante el año pasado de 828.208 CD ilegales, cifra a la que habría que sumar las aprehensiones de la Policía Nacional y la Guardia Civil en operaciones de mayor envergadura. En toda España, según cifras de la Sociedad General de Autores de España (SGAE), la cifra de incautaciones ascendió a 2.330.996.¿Por qué entonces durante las Navidades pudo verse a diario las calles más céntricas de la ciudad llenas de puestos abmulantes de ventas de discos piratas, como denuncia la AEDEM? «Si se hace una redada -explica un agente de la Policía Municipal, debe hacerse con el personal suficiente. La llegada de una sóla patrulla a una zona llena de puestos podría provocar una desbandada en tromba que puede suponer riesgos no sólo para los vendedores, sino también para otros peatones».La ley obliga no sólo a aprehender el material ilegal, sino también a detener a los encargados de su venta, que quedan en libertad tras pasar por comisaría mientras las diligencias incoadas son enviadas a los jueces. La Policía Municipal carece del número de detenidos durante 2002, así como de su nacionalidad, pero reconoce que, dado que la mayoría de vendedores ambulantes de CDs son inmigrantes y muchos de ellos sin identificación, en ocasiones su paso por la comisaría no sirve siquiera para ficharles.La misiva contra Manzano fue el producto, reconocen fuentes de la Asociación Española de Editores Musicales (AEDEM), de un «enfado» que, probablemente, no tenga una segunda parte, entre otras razones porque es la Sociedad General de Autores de España (SGAE) la que, junto a otras instituciones, ha asumido la tarea de dar la batalla. Y su labor parece comenzar a dar frutos. Según los datos facilitados por la SGAE en el Mercado del Disco y la Edición Musical (Midem), que acabó el pasado jueves en Cannes, la piratería descendió en el segundo semestre de 2002 por primera vez desde su boom en 1999. Si, hasta junio, el volumen de discos ilegales vendidos en toda España representaba más del 30% del total, a finales de noviembre el porcentaje había descendido hasta el 22,9%.