«El fuerte abajo, el débil arriba y el niño en la cumbre». Este es el mensaje que transmite el circo Los Muchachos en cada uno de sus espectáculos. Desde el pasado 20 de diciembre llevan representando en Madrid El niño rey , espectáculo que va a prorrogar su estancia hasta el 9 de febrero «a petición de los centros de enseñanza de la ciudad», dice el padre Silva, promotor del circo. Durante las dos horas y media del espectáculo, Los Muchachos tratan de hacer que los niños se sientan protagonistas. «Son príncipes y qué mejor escenario que la carpa de un circo como palacio», reflexiona el padre Silva . La carpa se sustenta en seis mástiles y cubre tres pistas. En ellas se van sucediendo las actuaciones de acróbatas, trapecistas, funambulistas, alambristas, trapecistas y caballistas. «El número de atracciones no es más amplio porque queremos mantener los géneros circenses tradicionales», afirma el sacerdote. No obstante, presentan cuarenta atracciones sin interrupción. De entre ellas destacan dos por ser únicas en el mundo. Un arriesgado equilibrio sobre siete rulos y otro de una pirámide sobre bicicletas sobre una alambre. Mestizaje de acróbatas ? El momento más emotivo y uno de los más espectaculares es cuando el mestizaje de acróbatas forman una pirámide humana en la pista central. «Es el símbolo del circo y una figura que busca la reflexión entre los espectadores sobre cuál es el papel que la sociedad suele reservar a los niños», explica el padre Silva. son una especie de pequeña ONU. Tras el nombre hay plantel de artistas compuesto por un sin fin de nacionalidades. Son jóvenes venidos desde Venezuela, Colombia, El Salvador, Nicaragua, Guinea, Japón, Alemania, Suiza, Francia, así como otros tantos de Ourense, ciudad originaria del circo. Debido a esta raíz gallega, el circo realizará una función homenaje a los niños de aquella comunidad afectados por el Prestige en la sesión de las 19.30 del 31 de enero. «Será un acto de solidaridad, no de beneficencia», apunta el religioso. Para ello, desde el circo van a intentar que a este homenaje asistan niños de Muxía en representación de todos niños gallegos a los que «se les ha arrebatado el mar», comenta el padre Silva. ?ilatada trayectoria ? Los Muchachos tienen una dilatada trayectoria que les ha convertido en una referencia circense a nivel mundial. Desde su primera actuación en 1966 han llevado su espectáculo por ciudades de todo el mundo. Cabe destacar que ha sido el único circo que ha actuado en el Grand Palais de París, además de otros escenarios importantes como el Madison Square Garden de Nueva York o en el Palacio Olímpico de Tokio. Su historia se remonta a 1963, lo que la convierte en la escuela de circo más antigua de España y la segunda del mundo, después de la de Moscú. Nació en Benposta, la ciudad de los muchachos que el padre Silva creó en Ourense en 1956 y que se puede considerar la oenegé más antigua de España, «al ser pioneros de actividad solidaria y apoyo a los niños masacrados de la tierra», comenta.En la actualidad, la Escuela de Artes Acrobáticas y Circenses de Benposta cuenta con más de un centenar de artistas, como el imitador Julio Sabala, u otros menos conocidos que han seguido en diversos espectáculos de fama mundial, por ejemplo el Circo del Sol, que recientemente ha estado en la capital.