DESDE EL CENTRO
14 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.EN VÍSPERAS de decisión olímpica, con la lucha fratricida entre Madrid y Sevilla para aspirar a la organización de los Juegos Olímpicos de 2012, puede parecer inoportuno echar una mirada al Hipódromo de la Zarzuela, sin perjuicio de que la hípica forma parte de las Olimpíadas, y el hoy abandonado recinto de la Carretera de La Coruña parecería el escenario natural para las pruebas de esa disciplina. Pero también son vísperas del nuevo concurso después del fallido de hace un par de años, porque Patrimonio, propietario de las instalaciones, no se dio cuenta entonces de que las apuestas hípicas, que es el atractivo del negocio, seguían en manos de la Sociedad Hipódromo de la Zarzuela hasta el 2014. Madrid, que siempre tuvo tradición «turfística», necesita cerrar sus atractivos con la recuperación de esas instalaciones y la puesta en marcha de una apuesta hípica que debería de tener el objetivo de alcanzar la popularidad de la P.M.U francesa, por como ejemplo más próximo. Revisadas las condiciones del concurso, retirada la cautela de la fianza, parece que son muchos los interesados, aunque no siempre sale la calidad de la cantidad. Pero la recuperación del Hipódromo madrileño es tan necesaria que llego a compartir la propuesta de Inés Sabanés (IU) de la formación de un consorcio de Ayuntamiento, Comunidad y Patrimonio Nacional, capaz de recuperar las instalaciones y revitalizarlas como otro centro de atracción. Aunque sólo en el caso de que los aspirantes a gestionarlo no ofrezcan las garantías de incluir a Madrid en los grandes circuitos europeos de la hípica.