Ricardo Aroca rechaza que el Tribunal Constitucional se instale en el Palacio de Correos El nuevo equipo dice que los «pocos» que se convocan «son una burla a los profesionales»
09 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.A El nuevo decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), Ricardo Aroca, anunció ayer que este colectivo recurrirá ante los tribunales todas las irregularidades que detecten en los concursos convocados por las administraciones, como ya han hecho con un complejo hospitalario privado de Pozuelo de Alarcón. El nuevo equipo del COAM denunció que los «pocos» concursos de arquitectura convocados por las administraciones madrileñas «son una burla a los profesionales», ya que exigen «plazos disparatados» para la presentación del proyecto, presentan «requisitos burocráticos absurdos y complicados» y tienden a contabilizar como mérito la baja de honorarios de los profesionales. En este sentido, destacó que «elegir arquitectos a la baja, al que menos cobre, es absurdo, es como elegir que te opere el cirujano que cobra menos». Así, denunció que la situación para los profesionales independientes o que trabajan para pequeñas empresas «es dramática», ya que «los concursos son una sangría económica». Aroca afirmó que, por ejemplo, en la elaboración de los 1.000 proyectos que se presentaron al Museo del Prado se ha invertido más que en lo que finalmente costarán las obras de ampliación. El decano de la COAM aseveró que ha pedido audiencia al alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, y al presidente de la Comunidad, Alberto Ruiz-Gallardón, para trasladarle estos problemas, y que, mientras tanto, el Colegio de Arquitectos seguirá recurriendo todos los concursos que no considere ajustados a la ley. En su opinión, los problemas vienen generados por la intención de las administraciones de realizar distintos proyectos en el plazo de una legislatura a fin de poder inaugurarlos, un tiempo, cuatro años, «en el que es muy difícil hacer un edificio». Constitucional Ricardo Aroca mostró también su rechazo a la posibilidad de que la sede del Tribunal Constitucional se instale en el Palacio de Comunicaciones de la plaza de Cibeles, ya que, dijo, «parece que se roba un edificio emblemático al pueblo de Madrid para convertirlo en un espacio cerrado con seguridad». Además, aseguró que la antigua sede de Correos «es demasiado grande para el Tribunal Constitucional» y recordó que «hay que dar una coherencia entre el diseño y el uso de un edificio». En cuanto a las posibles utilidades que se podrían dar al inmueble, citó la de convertirla en un museo de escultura o en un centro comercial. Preguntado por la gestión del concejal de Urbanismo, Ignacio del Río, que ha expresado su decisión de abandonar este cargo al concluir la legislatura, señaló que éste «tendría una forma brillante de terminar si los proyectos de Madrid 2012 fuesen más transparentes de lo que están siendo hasta ahora».