También hay una ex candidata de EH a las municipales de 1999 Absuelven a un ultra galo por el asesinato de un etarra en 1979
21 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Balbino Sáez de Olarra, histórico de ETA y antiguo miembro del comando Madrid que huyó a Francia el pasado mes de mayo tras su última desarticulación, es uno de los siete terroristas que arrestó la Gendarmería gala el viernes en varias localidades del sur de Francia tras descabezar el aparato militar de la organización. Cuenta con un largo historial policial y es otro ejemplo de activista reciclado por la banda, que en el 2001 le hizo regresar a España desde México -donde estaba huido desde 1993- para operar en la capital a las órdenes del anterior jefe de comandos, José Antonio Olarra Guridi. Sáez de Olarra fue detenido en Arcachon. Entre las acciones que le atribuye Interior está la colocación el 1 de mayo del 2002 de un coche bomba en las inmediaciones del estadio Santiago Bernabeu. En el piso de Arcachon también fueron detenidos Iker Heredia de Elu y Joana Núñez Benito, de 24 y 25 años, respectivamente, y curtidos en el terrorismo urbano. Idéntica formación presentan los miembros del comando de reserva desmantelado en Pau, formado por José María Otegui Arrugaeta y Jesús Guinea Sagasti. En un piso de Lourdes fue detenida Naia Zurriarrain Mendiguren, mientras que la séptima activista es Lorena Somoza Chamizo, de 27 años y natural de Rentería (Guipúzcoa). Esta mujer fue candidata por HB al Ayuntamiento de Irún (Guipúzcoa) en 1995. En junio de 1999 concurrió en las de Euskal Herritarrok a las elecciones municipales y europeas. Ese año realizó labores de captación para la banda y fue detenida junto a otras 19 personas por formar parte de EKIN. Un tribunal especial de Pau condenó ayer al ultraderechista francés Jacques Debesa a cuatro años de prisión por asociación de malhechores con fines terroristas por haber pertenecido a finales de los años 70 a una de las tramas mercenarias precursoras de los GAL. La corte le absolvió de complicidad en el asesinato en 1979 de Justo Elizarán Sarasola, Periko, militante de ETA refugiado en el País Vasco francés. Debesa, de 62 años, fue detenido en Canarias en 1999 y posteriormente extraditado a Francia, donde había sido condenado a cadena perpetua en rebeldía por un tribunal en 1983.