Conspiración y cierre de filas

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

10 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Traiciones El presidente Aznar se siente acosado por los «suyos». Lo confesó en tono grave a un grupo de colegas periodistas, que no daban crédito. Aznar, hablando como González en tiempos de «conspiración mediática» con nombres y apellidos. El entorno monclovita se duele de contar «sólo» con un par de televisiones, algunas radios y un diario nacional verdaderamente leales. Omite el presidente que la sangría electoral entre sus votantes es imparable desde enero, según el CIS. El cambio de Gobierno no sirvió de nada y lo del Prestige es la puntilla. Barullo De las pocas cosas inteligibles que se han podido escuchar en el barullo discursivo del PP en las últimas horas destaca la acusación de «deslealtad» al PSOE. Con un interés exclusivamente localista y electoral, el alcalde de A Coruña se ha quedado solo en defensa de Fraga. Su posición resulta incomprensible, al menos para una parte de los españoles. La solidez del «nuevo PSOE» se basa en que las soluciones que aporta son asumidas por el Gobierno, aunque sea meses o semanas después: Aznar irá a Galicia y el Ejército está desplegado. Palacio-Benaisa Mientras Arenas reclama disciplina para que el Gobierno sienta el máximo apoyo de sus electores, la ministra Palacio se reúne protocolariamente con su colega marroquí Benaisa, para poner horizontes lejanos a la relación bilateral. Bush amenaza a la ONU y fuerza la entrega del «dossier Irak» para hallar contradicciones entre sus documentos secretos y la respuesta del dictador irakí. EE.?UU. jamás comparte su información, pero vampiriza la de Naciones Unidas. La oposición alemana se instruye en Venezuela y apunta a Schroeder.