Mata a su hermana e hiere a un sobrino y a su cuñado en Granada

La Voz AGENCIAS | GRANADA

ESPAÑA

09 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Un hombre cuyas iniciales son I.T.R. se entregó anteayer a la Guardia Civil de Cádiar, en la Alpujarra granadina, tras declarase autor de los disparos contra su hermana, a la que mató, y contra el marido y el hijo de ésta, que han resultado malheridos. Según fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Granada, los hechos se produjeron la tarde del domingo en el cortijo Cuesta de Molinos, de la localidad granadina de Lobras. Las fuentes explicaron que el propio agresor llamó a la Guardia Civil de Cádiar, y les dijo por teléfono a los agentes que tras una discusión con sus familiares abrió fuego contra ellos. La mujer fallecida es C.T.R., de 51 años; y los heridos son su marido, A.S.R., y el hijo de ambos, C.S.T., cuya edad, como la del agresor, no ha sido facilitada por los investigadores. Los dos supervivientes fueron trasladados al Hospital Comarcal de Motril (Granada). Uno de ellos perdió un ojo y el otro tiene la mandíbula destrozada, si bien los responsables del Servicio de Emergencias 061 que les atendieron en un primer momento no especificaron que daños sufría cada uno de ellos. El agresor, tras comunicar telefónicamente con la Guardia Civil se presentó en el cuartelillo, donde está detenido. Suicidio a lo bonzo Un hombre de 60 años se suicidó ayer quemándose a lo bonzo, en Puertollano (Ciudad Real), según informaron fuentes policiales. Los hechos ocurrieron sobre nueve y media de la mañana, en el patio de la casa en la que Máximo Canales Duque vivía junto a su madre, de avanzada edad. El hombre fue descubierto envuelto en llamas por su hermana, que solía acudir a diario a visitar a la anciana. Aunque la mujer pidió auxilio a los vecinos, éstos no pudieron hacer nada por salvar la vida del hombre, que murió a consecuencia de las graves quemaduras. «La puerta estaba abierta y los bomberos le echaron el extintor completo hasta que las llamas se apagaron», relató una amiga de la víctima. Aunque los vecinos de Máximo Canales no supieron explicar las causas por las que podría haberse quitado la vida de este modo, sí confirmaron que el hombre padecía alteraciones psíquicas desde hacía tiempo. La trágica muerte de este vecino de Puertollano se suma a otro suceso ocurrido la pasada semana en esta misma localidad, donde otro sexagenario murió al clavarse un cuchillo de grandes en el pecho cuando desollaba varios cabritillos.