El Clúster de la Madera de Galicia, una entidad que agrupa a unas 120 empresas del sector maderero de Galicia, estuvo representado en el foro forestal por Gabriel Toval, director del Centro de Investigaciones y Tecnología del grupo pastero Ence. En su intervención, destacó que la ambición del Clúster es favorecer la creación de sinergias entre todas las empresas del sector forestal gallego para promover el cooperativismo y solventar «las posibles limitaciones de las firmas más pequeñas». Gran productor Toval, al igual que el resto de sus compañeros de debate, ve enormes potencialidades en el monte gallego como gran productor de madera que no tiene por qué ser exclusivamente para la industria de la transformación, sino también par otros usos. En este sentido, señaló que el Clúster ya ha encargado un «estudio básico» sobre el subsector de empresas de carpintería y del mueble de Galicia. Así, Gabriel Toval recordó que estas dos actividades económicas no utilizan tradicionalmente madera gallega para su trabajo. «Seguramente es causa de la demanda, pero desde el Clúster trabajaremos para cambiar esa tendencia y que la madera producida en nuestra comunidad también sea valorada para este tipo de trabajos». Por otro lado, Toval destacó que en los últimos meses el Clúster de la Madera de Galicia ha prestado una especial atención a la formación, «a todos los niveles», de los profesionales que trabajan en el sector. Y también destacó la participación, hace un mes, en una reunión con promotores de iniciativas similares en otros países europeos. La visión académica del monte la aportó el director de la Escuela Universitaria de Ingenieros Técnicos Forestales, Enrique Valero. Estableció su diagnóstico enmarcándolo dentro de un contexto mundial marcado por dos aspectos: por un lado, la firma del protocolo de Kioto, «que dio un papel a los bosques, como semilleros de carbono, que antes no tenían»; y por otro lado, los procesos intergubernamentales ligados al desarrollo forestal sostenible. Valero opina que de todos los modelos e desarrollo sostenible se acabará imponiendo el paneuropeo, por delante del americano. Claro que en este sentido, recordó, «los países nórdicos, bálticos y centro europeos están muy avanzados, mientras que los mediterráneos estamos más retrasados». Ley de Montes El director de la Escuela de Forestales también se refirió en su intervención a la necesidad de actualizar la ley de Montes, pues la vigente data del año 1957 «y está absolutamente desfasada». Con respecto al futuro del sector forestal, para Enrique Valero tiene perspectivas «muy interesantes» a causa del declive del sector agrario (que según sus datos pierde unas 5.00 explotaciones al año, lo cual hace crecer la masa forestal). Por contra el principal problema se encuentra en la «extrema descapitalización» del monte gallego, a falta de inversiones públicas y particulares, «cuando en galicia el forestal debería de ser un sector estratégico». Otro problema que encuentra este experto es la ausencia de silvicultura, «que es la asignatura pendiente del monte gallego» o la enorme atomización y falta de engranaje del sector industrial vinculado al monte.