La Consejería de Obras Públicas, Urbanismo y Transporte destaca que la M-45 es una autopista de gran capacidad, con un alto grado de confort y que se diseñó con un interés prioritario por la seguridad. Así, todas sus curvas son de amplio radio y la capa de rodadura se ha unificado con una mezcla drenante que la hace poco resbaladiza. Los 40 kilómetros de longitud están controlados por más de 40 cámaras, que vigilan el buen estado de la vía y el tráfico que discurre por ella. Las constructoras cuidan mucho su conservación para que se mantenga su bajo nivel de siniestralidad, continuar con los cánones de cobro establecidos y evitar ser penalizadas. Para las labores de mantenimiento se utilizan camiones grúa, barredoras aspiradoras, retropalas mixtas, máuinas quitanieves, furgones, carros señalizadores, tractores desbrozadores, volquetes y otros vehículos. Además, se realizan labores de conservación diarias, como reparación de biondas, control de señalización vertical, siega, limpia de cunetas, balizamiento, podas y control de arcenes.