Ocho manifestaciones de distinta índole tomaron ayer las calles del centro desde primeras horas de la mañana
21 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Los argumentos esgrimidos por la Delegación del Gobierno para prohibir la manifestación en contra de la Ley de Calidad de la Enseñanza prevista para mañana en la Gran Vía no debieron de ser válidos para las ocho de distinta índole que coincidieron ayer en las calles de Madrid. La más multitudinaria se produjo por la misma causa que la prohibida, contra la política educativa del Gobierno, y ayer estuvo convocada por el Sindicato de Estudiantes. Bajo una intensa lluvia, 10.000 jóvenes, según los convocantes, o 2.000, según la Policía Municipal, marcharon desde la plaza de Colón hasta la sede del Ministerio de Eucación, en la calle de Alcalá. El inicio de esta marcha coincidió con la manifestación convocada por el sindicato de la Policía Municipal UPM en contra de la remodelación del cuerpo. Un centenar de agentes marcharon desde Colón hasta la sede del PP en la calle Génova. El final de la protesta estudiantil coincidió con la manifestación de los trabajadores de Sintel, que reivindicaban que se cumpla lo prometido por el Gobierno y Telefónica cuando estuvieron acampados en la Castellana, puestos de trabajo para todos los despedidos. Más movilizaciones Estos actos trastocaron el tráfico de la ciudad, provocando grandes atascos en el centro. También se produjeron por la tarde cuando los vecinos del Paseo de Delicias se manifestaron para que se elimine el carril bus que discurre por esta vía en sentido contrario a la circulación, donde se han producido varios accidentes mortales. La calle Orense también sufrió las protestas diarias de los afectados por la estafa de CPV, donde está radicada la sede de esta inmobiliaria. La Puerta del Sol recogió ayer tres actos reivindicativos más. Unos 50 vecinos de la UVA de Hortaleza exigieron al Ivima el cumplimiento de los plazos de la remodelación de su barrio; tres miembros de la organización Derechos para los Animales se denudaron para protestar contra la industria peletera, y los ecologistas desplegaron una pancarta en contra del Plan Hidrológico y la proteccón de los humedales.