Aravaca se rebela contra los robos

Carmen Romero MADRID

ESPAÑA

JUAN LÁZARO

El delegado del Gobierno ya ha trasladado agentes de Moncloa a la oficina de denuncias del distrito

16 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

A «Hace tres noches robaron en varias casas. Los vecinos se llamaron entre ellos y salieron a la calle para defenderse». Así describió un vecino de la Colonia Camarines los sucesos del pasado fin de semana, cuando los propietarios de los chalets de esta urbanización de Aravaca decidieron, ante la insuficiencia de efectivos policiales que padecen desde hace tiempo, tomarse la justicia por su mano. Los habitantes de la Colonia no han sido los únicos afectados por el problema de inseguridad que viene sufriendo Aravaca desde que el Cuartel de la Guardia Civil fue sustituido por una Oficina de Denuncias, que muchos llaman «la comisaría fantasma» por los escasos efectivos de que dispone. Los comerciantes de la calle de la Osa Mayor, la arteria principal, han tenido que hacer frente a tal número de robos que muchos temen que el rechazo de las compañías de seguros les obligue a cerrar sus negocios, y siete chalets de la Calle Espinos han sido asaltados desde el inicio de esta «mala racha». Con bates de béisbol El intento de agresión a cuatro jóvenes hace algo más de una semana colmó definitivamente la paciencia del vecindario de la Colonia de Camarines, hartos de unos robos que se habían llegado a producir estando los dueños en el interior de sus viviendas. Rastrillos, bates de béisbol, palos de golf, palas... un armamento casero e improvisado fue todo lo que necesitó la patrulla ciudadana para salir a la calle en busca de seguridad en la urbanización. «Últimamente hemos tenido cuatro intentos desde primeros de septiembre. Y al quinto han conseguido entrar», explica el dueño de «Electrodomésticos y deportes Docrys», comercio situado en la Calle de la Osa Mayor. También recuerda haber tenido que ir a Pozuelo y a Moncloa a poner denuncias (18 por robo en cinco años), antes de que Aravaca contara siquiera con la Oficina de Denuncias. «Desde que suena la alarma hasta que aparecen los efectivos policiales pasan veinte minutos. En cuanto pasa una vez, los ladrones ya saben que pueden seguir viniendo». Esta situación motivó el pasado martes la reunión del elegado del Gobierno, Francisco Javier Ansuátegui, con la concejala de distrito, Dolores Navarro, y representantes de vecinos y comerciantes. Desde entonces, Aravaca cuenta con dos parejas de motoristas en turno de mañana y tarde que patrullan la zona, dos «Z» más del que ya había y la promesa de estudiar la implantación de una Comisaría en el lugar de la actual Oficina de Denuncias. El delegado también se comprometió a incluir el distrito en el Plan Focus, puesto en marcha por el Gobierno para luchar contra la delincuencia. «Es cierto que la policía no puede con todo. Pero hay menos probabilidades de que te pasen las cosas», concluye un vecino.