Desgracias previsibles

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

15 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Blindar Fisterra Cuando la Naturaleza se desata, apenas podemos defendernos; pobres mortales. Pero el siniestro del Prestige es uno de los que podrían evitarse si no fuera que los intereses económicos están, hoy, por encima de cualquier norma. Siendo Galicia una de las regiones de mayor conciencia ecológica de España, es lacerante que, cada cierto tiempo, sufran sus costas las consecuencias del pillaje del tráfico marítimo. La inmigración sin control obligó a blindar policialmente el Estrecho. El corredor de Fisterra merece un trato similar. La doctrina «De Guindos» Fidalgo ha advertido que los sindicatos preparan movilizaciones para frenar la oleada de accidentes laborales. De cara a la galería, las empresas contratan a especialistas en riesgos laborales, pero, luego, dos ancianas fallecen aplastadas por una grúa en A Coruña y dos marineros del Príncipe de Asturias en Cádiz. De Guindos, secretario de Estado de Economía y ex titular de Defensa de la Competencia, no contento con haber dictado el «decretazo», pide ahora la supresión de las cláusulas de revisión salarial en los convenios. Sube y baja La secuencia de decisiones recientes en materia económica indica la pérdida de rumbo de las autoridades y su obsesión electoralista. La supresión del IAE deja temblando las arcas municipales; las Autonomías perderán alrededor de 1.200 millones de euros con la supresión del impuesto de sucesiones; y el Estado dejará de ingresar con la rebaja del IRPF en 2003. Al tiempo, los funcionarios de prisiones, como antes los policías, los pensionistas o los jueces, mejorarán sus ingresos. Y, encima, con déficit cero. Sencillamente, no es creíble.