El aspirante recorrerá los 179 municipios de la Comunidad y los 21 distritos de Madrid
14 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Rafael Simancas ya tiene su bus electoral. El vehículo, con treinta plazas, recorrerá los 179 municipios de la Comunidad y 21 distritos de la ciudad, hasta el 25 de mayo, cuando llegará a Sol. De allí partió ayer, con el candidato en el interior, ocupando uno de sus asientos, y en el exterior, con su imagen sonriente tatuada en la carrocería. El lugar escogido para la presentación oficial del bus no fue casual. Lo bautizaron en Sol porque allí dicen los socialistas que volverán dentro de seis meses para ocupar un despacho de la presidencia si ganan las elecciones. Antes, el vehículo, cuyo precio es una incógnita que el PSOE guarda con recelo, recorrerá miles de kilómetros, -tampoco pueden especificar cuántos- con un único propósito: «Conocer de primera mano las propuestas, inquietudes, necesidades y demandas de los ciudadanos», según dijo Simancas. El candidato estaba pletórico. Mientras que su contrincante, Esperanza Aguirre, recorre la comunidad en metro, él tiene a su disposición un autobús con su imagen en la chapa, siguiendo el ejemplo de Felipe González en 1982. Desde entonces, ningún socialista había gozado de ese privilegio. «Austero y funcional» El «Simancas-bus», con ese nombre lo han bautizado, no tiene tantos servicios como el del ex presidente del Gobierno. En palabras del candidato, «es austero, funcional y muy de trabajo». Para no perder el tiempo, en el vehículo se han colocado dos mesas para cuatro personas cada una, con un ordenador portátil, que le permitirá al candidato permanecer conectado a internet durante los trayectos. Tampoco faltan los periódicos del día y algunos cuadernos en los que apuntar los comentarios de los vecinos, porque de eso se trata, «de estar muy próximo a la gente y de recoger sus quejas». La prueba de fuego la pasó ayer mismo en Sol. Los ciudadanos se le acercaban, le besaban o le apretaban la mano. «A mí este hombre me cae bien, y eso que no soy de esta Comunidad», decía una mujer. Otros ignoraban su presencia: «Pero, ¿quién es? ¿Qué hace aquí?». Lo mismo tuvieron que pensar los consejeros que a la misma hora participaban en la reunión de Gobierno y cuyos coches oficiales fueron retirados para instalar el bus. El primer viaje del vehículo duró poco, apenas quince minutos. Del kilómetro cero partió hasta la calle Infanta Mercedes, donde el candidato visitó un instituto de enseñanza secundaria, cuyas instalaciones están muy deterioradas. El trayecto fue corto pero dio para hablar de todo, o de casi todo. De Zidane, que ayer recibió un premio a la tolerancia, de Gran Hermano o de la película de Alejandro Amenábar que emitían en televisión. No se habló de elecciones. Ya habrá tiempo de hacerlo.