Culpable por imprudencia grave tras provocar la muerte de su bebé

Carmen Romero MADRID

ESPAÑA

13 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La ecuatoriana Melva Felícitas Camar fue encontrada culpable de imprudencia grave la noche del pasado martes por un jurado popular de la Audiencia Provincial de Madrid. Este verdicto la exculpa de la acusación de asesinato a la que se enfrentaba y reduce notablemente la pena de 17 años solicitada por el fiscal: podría no superar los cuatro años de prisión. El año pasado, cuando Melva fue juzgada por primera vez por la muerte de su hija recién nacida, el tribunal consideró probado que había dado a luz en el Paque del Retiro a una niña sin malformación alguna, a la cual envolvió en bolsas de plástico y depositó entre matorrales. Fue encontrada culpable de asesinato con agravante de parentesco a causa del abandono que provocó la muerte del bebé. Los abogados recurrieron la sentencia en base a que la petición de que declarara un psicólogo fue denegada por el presidente de la sala. Javier Fresneda, el psicólogo que ha intervenido en el juicio, insistió en la situación de aislamiento en que vive Melva y explicó que «se comportó de acuerdo con su cultura sanitaria: partió de la convicción de que el médico cuesta dinero». A pesar de que Melva declaró que había perdido el conocimiento tras el parto y que, al recuperarlo, se había asustado al ver que la recién nacida no lloraba, motivo por el cual actuó movida por la desesperación, un ginecólogo indicó que la acusada parecía haber tenido un parto fácil y sugirió que tal vez había sido ayudada por alguien. El jurado basó su veredicto en que el lugar del parto y las circunstancias de la muerte de la niña no se han podido probar.