DESDE EL CENTRO
29 oct 2002 . Actualizado a las 06:00 h.NO COREARON «oa, oa, oa, Zapa a la Moncloa», pero seguro que tentaciones tuvieron. Debió imponerse el domingo en Vista Alegre (XX aniversario de la victoria socialista en 1982) el buen sentido o muchos pensaron que lo de Moncloa no tocaba todavía y que, en todo caso, La Moncloa pasa por Madrid, como ocurrió en 1979, cuando la victoria municipal de los socialistas en la capital española y en muchas otras fue el ensayo general con todo para lo del 28-0 de tres años después. De ahí el lugar de privilegio que tuvieron -y las ovaciones con que fueron recibidos- Simancas, candidato socialista a la presidencia de la Comunidad de Madrid, y Trinidad Jiménez, que opta a la alcaldía de la capital. Pero la situación de 1979-1982 no se parece en nada a ésta. Las municipales de 1979 llegaron un mes después de la victoria del centro de Adolfo Suárez en las primeras legislativas constitucionales; la izquierda había hecho una buena siembra en los grandes ayuntamientos a través del movimiento vecinal; y las capitales más importantes -empezando por Madrid- estaban aquejadas de un enorme deseliquibrio en el que los descontentos eran bastante más que los satisfechos. Y sin embargo, La Moncloa, en efecto, pasa por Madrid. Una derrota socialista en las municipales y autonómicas del próximo año, en las que Madrid es la «joya de la corona», no sólo dejará maltrecho al PSOE y disminuido a su emergente líder Zapatero («oa, oa, oa, Zapa a la Moncloa»), sino que convertirá en sueño de un domingo de octubre su aspiración de ganar las legislativas del año siguiente y llevar a su secretario general a la jefatura del gobierno.