Carlos recibió un trasplante de hígado en 1993 y ahora está totalmente implicado con la causa de buscar donantes. Experimentó en carne propia vivir cada día esperando que alguien done un órgano y afirma, sin dudarlo, que «la donación es el mayor y más grande acto de generosidad y solidaridad que puede realizar el ser humano». «En un mundo en donde por desgracia, los valores materiales están cada vez más en auge, que haya personas que en vida deciden donar sus órganos para que cuando fallezcan éstos puedan ser utilizados para que otras puedan tener la oportunidad de seguir viviendo, es no sólo altamente gratificante, sino que nos debería llenar de esperanza a todos, pues nadie está exento de caer enfermo y de que su vida un día tenga que depender de un trasplante», afirma. Carlos dice que cada día, cuando se levanta, agradece a su donante poder estar vivo. «Dentro de mi hay algo que estuvo en otra persona y que ahora ya no está, pero a la que yo estaré siempre profundamente agradecido», reconoce. «Cuando voy al trabajo, ella está en mí, cuando estoy con mi familia o con mis amigos, igual. Ella, de alguna forma sigue viviendo. Sólo espero vivir muchos años y que cuando un día llegue mi hora, allá donde vamos cuando morimos, tenga la oportunidad de encontrarme con ella cara a cara y decirle gracias por darme la oportunidad de poder vivir y disfrutar de la vida, de luchar por ella». Como Carlos, todos los miembros de la asociación madrileña de donantes recuerda que «por muchos adelantos médicos que se produzcan, que son una parte importantísima dentro de lo que es el trasplante de órganos, todo caería en saco roto y no serviría de nada si no existiera la generosidad y solidaridad de las personas que deciden donar sus órganos para que otras puedan seguir viviendo». Tarjeta de donante Desde que la Consejería de Sanidad de Madrid puso en marcha la Tarjeta de Donante, en el año 2000, 10.000 madrileños han recurrido a este instrumento para dejar constancia escrita de su voluntad de donar los órganos en caso de fallecimiento. El dato es todo un aliciente para los 900 enfermos que aún están en lista de espera.