«Si hay secesión en Euskadi habría una solución militar»

ESPAÑA

César Vidal ha obtenido el premio «Las luces» de Biografía por su obra «Lincoln» (Acento Editorial), un personaje que considera de gran actualidad

21 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

César Vidal ha dedicado años a estudiar la figura y el legado político del presidente americano Abraham Lincoln. -Hay cientos de biografías de Lincoln. ¿Qué le impulsó a escribir una más? -No existía una dirigida al público hispánico y me interesaba hacer conocible un personaje que tiene aportaciones de carácter universal. -¿Cuál es el principal legado de Lincoln? -La idea de que la superviviencia de la democracia no es posible sin un armazón ético, si no se impiden comportamientos viciosos de minorías y se consideran inaceptables comportamientos de segregación racial o limpieza étnica. -¿Por encima de la abolición de la esclavitud? -Sí. La esclavitud es de una tremenda importancia, pero su gran legado es la supervivencia de la democracia. Y es que la esclavitud como tal acaba con las bases del sistema democrático. -Existe una imagen beatífica de Lincoln. ¿Es real? -Hay una leyenda rosada cinematográfica, pero el personaje tiene muchísima más entidad que la leyenda. Tiene más altura moral en la realidad que en el mito. -¿Era Lincoln un pacifista? -Viene de una corriente pacifista. El abuelo era cuáquero, pero no es un pacifista. Tenía muy claro que aquello iba a acabar en una guerra. La vivió como algo espantoso, como un mal menor. Pero tenía la convicción de que no había mas remedio que acabar esa guerra. -¿Hay similitudes entre la guerra y la posguerra americanas y la Guerra Civil y la posguerra española? -Es muy distinto, por desgracia para España. En EE.?UU. hay una visión democrática por uno de los dos bandos y el otro lado no es democrático pero pretende estar ejecutando principios democráticos. En España ni lejanamente existe ese elemento. En España, a los pocos meses de guerra hubo una aniquilación de estructuras democráticas en los dos lados. En el caso de los alzados porque ni lejanamente tenían una visión democrática y en el otro porque las fuerzas democráticas se ven laminadas por grupos que serían revolucionarios o antifascistas, pero no democráticos en absoluto. -Hablando de defensa de la democracia, ¿qué le parece que 100.000 personas salgan a la calle en Euskadi para pedir democracia? -La democracia es muy frágil en todo el mundo. Hemos perdido la sensación de fragilidad. El caso de las Vascongadas es muy claro, pero en un país como Turquía si llega un partido integrista al poder y quiere implantar la sharia veremos a ver si la democracia puede subsistir. -¿Que habría que hacer entonces ante el reto secesionista que plantea el lendakari Ibarretxe? -El proceso es muy similar al que se vivió en EE UU. Mantener la situación que existe sin ceder a provocaciones nacionalistas y en el caso de que se produjera una secesión dejar que el mecanismo de defensa de la integridad nacional actúe. En EE.?UU los Gobierno estatales se autonombraron a partir de entidades que ya existían. Me recuerda mucho a la asamblea de municipios. -¿Está hablando entonces de una solución militar al problema? -Si se produjera un proceso de secesión que se salta la Constitución finalmente lo que habría es una solución militar. No hay otro sistema. El derecho de secesión no está contenplado en ninguna constitución. Cualquier intento de secesión o pasa por una reforma de la Constitución o por una situación de ilegalidad que acaba teniendo una respuesta de las instituciones del Estado, como la tiene el tráfico de drogas.