A Las obras de la «operación Chamartín» comenzarán en pocos meses, según confirmó ayer el vicepresidente del Gobierno regional y consejero de Urbanismo, Luis Eduardo Cortés. Esto es posible gracias a que la Comisión de Urbanismo de la Comunidad aprobó en la tarde de ayer la modificación urbanística de dicho proyecto. Este paso supone ratificar la propuesta del Ayuntamiento para modificar el Plan General y elevar la edificabiliad de la zona de 0,6 a 1,05. En este último paso burocrático se han añadido nuevos matices relevantes a la actuación. Entre estos, Cortés destacó la decisión de crear una serie de conexiones entre los nuevos PAU de Montecarmelo y Las Tablas con la nueva Castellana. También se ensancharán los nuevos nudos de carreteras y se redefinirá el viario público principal. Ahora será el Ayuntamiento de Madrid el encargado de redactar el plan parcial, en el que se recogerá pormenorizadamente todos los elementos a construir y el proyecto de urbanización. Esta labor es previa al inicio de las obras. Este proyecto será una realidad gracias a la inversión de 1.500 millones de euros en infraestructuras. La operación se acometerá en 3,1 millones de metros cuadrados, distribuidos a lo largo de más de 3,5 kilómetros. Además, gran parte de las vías férreas serán enterradas y se aprovechará el nuevo suelo. En total habrá más de 3,2 millones de metros cuadrados edificables, de los cuales 200.000 serán de las administraciones. La inversión en infraestructuras serán aportadas por Renfe (dueña de una gran parte del terreno), otros propietarios, la Comunidad y el Ayuntamiento mediante las plusvalías del suelo y no será necesario aportaciones directas. Habrá 400.000 metros cuadrados para zonas verdes y está previsto que se prolongue el metro hasta esta zona, aunque aún no se ha decidido cuántas estaciones ni qué línea será la que se prolongue.