PALABRA DE MUJER
20 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.HE LEÍDO QUE a una mujer que acababa de parir le robaron a su bebé de una habitación del Severo Ochoa. ¡Con los trabajitos que pasa una trayendo al mundo a una criatura! Me puedo imaginar el susto que se llevó la pobre mujer, que cuando volvió del baño comprobó que se habían llevado a su niño. Pero lo que a mí me asombra, desde el punto de vista humano, son las razones que asistían a la secuestradora del bebé. Se trata de una mujer muy joven, de veintiún añitos, que había padecido un embarazo psicológico de las ganas locas que tenía de ser madre. A mí me parece asombroso este desarrollo brutal de un instinto, y me sorprende mucho más, en tanto que no puedo alcanzar a comprenderlo, es para mí como un misterio insondable. El caso es que el bebé está al final con la madre que lo parió, que es con quien debe estar. ¿No tiene esta historia cierto tufillo salomónico...?