Unos 70 indocumentados, entre ellos 13 embarazadas, requirieron asistencia sanitaria Una vieja terminal de aeropuerto acoge a 500 extranjeros pendientes de expulsión
27 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La situación de los centros de inmigrantes en Fuerteventura está al borde de colapso después de que en la madrugada del ayer fueran interceptados por la Guardia Civil 73 nuevos inmigrantes subsaharianos, 13 de ellos mujeres embarazadas, que intentaban llegar a la costa canaria en tres pateras. Con esta nueva remesa de sin papeles, en las dependencias del centro de internamiento de el Matorral se agolpan ya 293 personas. Del mismo modo, la vieja terminal del aeropuerto, habilitada como centro de acogida para los extranjeros alberga a más de 500 a la espera de su orden de expulsión. Falta de medios Un portavoz del instituto armado aseguró que las instalaciones que habitan los irregulares en la isla están saturadas, ya que acogen desde hace tiempo a más personas de lo que su aforo permite. Tal y como explicó, los problemas ante las llegadas masivas de inmigrantes que sufre desde hace tiempo Fuerteventura se centran en la falta de infraestructuras con que poder ampliar sus operaciones de búsqueda en el mar, y no tanto en una falta de efectivos. Para algunos de los participantes en las tareas de localización de las pateras «el trabajo ha sido desbordante» y han señalado que cada vez «estamos peor preparados para avalanchas como éstas, ya que lo que nos faltan son medios para atender. No hay sitio, ni ropas secas, ni siquiera comida para tanta gente». En las tres pateras que arribaron a Fuerteventura viajaban 73 personas, de las que 14 tuvieron que ser trasladadas a centros médicos antes incluso de los trámites de identificación, ya que presentaban vómitos, diarreas, hipotermia e incluso alguna fractura. Ayer continuaban ingresadas dos personas, una embarazada y otra con rotura de tobillo. Los patrones de las barcas fueron detenidos.