Duelo dialéctico sobre el Prado

Pablo Carballo redac.madrid@lavoz.com

ESPAÑA

XURXO LOBATO

De Cuenca alaba el potencial del museo; Checa duda de los criterios del Patronato

08 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Problemas en el Prado Entre controvertidas compras de cuadros, presunciones de irregularidad en las obras de ampliación y otros avatares, el Museo del Prado está en boca de todos. Esta vez le ha tocado una de cal y otra de arena: si anteayer el secretario de Estado de Cultura, Luis Alberto de Cuenca , defendía la pinacoteca como una de las más importantes del mundo, el ex director del Prado, Fernando Checa, le dio réplica ayer al poner en duda ciertos aspectos en su actual gestión. Checa, que abandonó el cargo hace poco menos de un año, dejó caer que el Patronato (organismo rector del centro) no siempre actúa en función de criterios culturales. «Todo lo que no sean criterios de tipo cultural atenta contra lo que es el fin último del Prado y de cualquier otro museo», dijo Checa. También entró en el tema de la adquisición de nuevas obras para el museo y, tras poner como ejemplo la compra -durante su etapa como director- de La condesa de Chinchón , de Goya , manifestó que sólo se deben adquirir obras dignas de ser expuestas inmediatamente. No es mala idea, teniendo en cuenta las decenas de cuadros que permanecen ocultas en los almacenes. Los 7.000 cuadros que integran la colección de la pinacoteca no podrán ser expuestos en su totalidad ni siquiera una vez que concluya la ampliación. La cual, por cierto, fue recientemente paralizada de forma cautelar por orden del Supremo. Así que no van tan bien las cosas como las pinta De Cuenca. Desaparecidos Valiente proyecto el que abordan dos jóvenes directores de cine, Néstor Hernández y Eulogio Romero , de 22 y 25 años, que ayer iniciaron en Madrid el rodaje del corto La agonía, un relato que retrata el drama, todavía no aclarado, de los desaparecidos en las dictaduras sudamericanas, y con cuyo guión ganaron el premio del festival Manuel Gutiérrez Aragón. Del atractivo de la historia dice mucho el reparto que han logrado reunir: tres actores consagrados y respetados como Juan Diego , Eusebio Poncela y Maite Blasco protagonizan el cortometraje (de forma desinteresada, por cierto) . Otro factor clave para que la producción haya salido adelante es, según explicaron ayer Hernández y Romero, el respaldo prestado por Amnistía Internacional, que apoya la causa en la que se centra el argumento. «Es un dramón, una catarsis, un mazazo», manifestaron los autores del corto. Juan Diego incidió en las consecuencias de lo ocurrido en estas dictaduras: «La desaparición de vínculos familiares destroza a un país económica y anímicamente y borra sus señas de identidad».