Fueron necesarias tres horas y la participación de 42 bomberos para sofocar las llamas La causa pudo ser un cortocircuito en las escaleras mecánicas
05 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A Cuatro personas, entre ellas tres bomberos, resultaron intoxicadas por inhalación de humo en un incendio registrado a primera hora de la mañana de ayer en la estación del metro de Legazpi. Una mujer embarazada que viajaba en un tren que pasó sin detenerse por la estación tuvo que ser atendida también debido a una crisis de ansiedad. Según informaron fuentes de los bomberos y SAMUR-Protección Civil, el incendio se desató sobre las seis de la mañana en las escaleras mecánicas de la estación y requirió la intervención de siete vehículos y 42 bomberos. Los pasillos de la estación se convirtieron en túneles que actuaron a modo de chimenea provocando un humo muy denso y una temperatura ambiente de extremo calor. Tres de los bomberos que intervinieron tuvieron que ser atendidos por intoxicación, igual que un hombre de mediana edad que se encontraba en la calle y que respiró el humo a través de una rejilla. La estación de Legazpi tuvo que ser cerrada y durante buena parte de la mañana el servicio de las líneas 3 y 6 se vio afectado. Hacia el mediodía se restableció la parada de Legazpi de la línea 3, pero la de la línea 6 sigue cerrada y permanecerá así hasta que finalicen las labores de acondicionamiento de la zona afectada. Calentamiento Aunque los peritos trabajan aún para hacer el informe técnico, las causas del siniestro que se barajan son dos: un cortocircuito o un calentamiento de los rodamientos de las escaleras mecánicas. Fuentes de Metro de Madrid aseguraron ayer, pese a todo, que el calentamiento de los rodamientos es improbable debido a la hora en que se desató el fuego. «A las seis de la mañana las escaleras comienzan a funcionar, por lo que resulta difícil pensar en un calentamiento», señalaron. El hecho de que el incendio se registrase nada más comenzar el servicio y en el mes de agosto, cuando la afluencia de viajeros es bastante inferior a la habitual debido a las vacaciones, hizo que no se vivieran escenas de pánico colectivo. Los bomberos, de hecho, no tuvieron que intervenir para evacuar a ninguna persona de la estación, ya que en el momento del siniestro no había nadie en los pasillos ni esperando en los andenes.