Debe «deliberarse minuciosamente» porque alteraría la tradición El Ejecutivo responde a un ciudadano que pidió una versión cantada de la Marcha Real
04 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El Gobierno asegura que antes de dotar de letra al himno nacional de España debe haber «una minuciosa deliberación previa a ningún tipo de decisión», porque el cambio supondría «una alteración de una tradición de dos siglos», según la respuesta oficial del Ejecutivo a la petición efectuada por un particular. En concreto, el ciudadano solicitaba la modificación del himno para convertirlo «en una versión cantada». En su respuesta, el Gobierno precisa que se trata de una marcha militar de la época de Carlos III y que, «como tal y a diferencia de los himnos, nunca ha tenido letra». «Por tanto -continúa el comunicado oficial- si en algún momento se decidiera dotar de letra a la marcha se le daría oportuna publicidad». El secretario de Estado de Cultura, Luis Alberto de Cuenca, podría haber iniciado el proceso, aunque él mismo no quiso ni confirmarlo ni desmentirlo el pasado día 30, tras ser interpelado al respecto en los cursos de verano de El Escorial. El Bloque Nacionalista Galego (BNG) ya se dirigió al Gobierno hace algunos meses interesándose por un supuesto proyecto para poner letra al himno, a lo que el Ejecutivo respondió que no existía tal. «Déficit simbólico» Los nacionalistas exigieron explicaciones tras unas informaciones que aseguraban que el presidente del Gobierno, José María Aznar, había encargado a un grupo de expertos propuestas sobre el texto. El BNG preguntó si Aznar consideraba «una preocupación fundamentalista» dotar de letra a un «himno decimonónico», si su inquietud se debía a que ve «un déficit simbólico» de España en comparación con otras democracias europeas y si un himno militar como la Marcha Real, con letra incluída, podía ser considerado como representativo por las naciones que integran el Estado. El portavoz del BNG en el Congreso, Francisco Rodríguez, ironizó al considerar que el Gobierno lo más que conseguiría con esta iniciativa sería «dar otra versión cañí de la España una, grande y libre». El Ejecutivo de José María Aznar optó por no contestar a esta batería de preguntas, limitándose a emitir un comunicado en el que indicaba que «el Gobierno no tiene intención de dar respuesta a las valoraciones contenidas en ellas, con todas y cada una de las cuáles está en desacuerdo». El himno se reguló mediante Real Decreto en 1997 y hasta el momento no se ha iniciado ningún procedimiento normativo destinado a su modificación. Sólo durante la dictadura del general Franco hubo un intento oficial para ponerle letra, de la que se encargó el poeta José María Pemán.