Acusa al Gobierno de «imponer por la fuerza su modelo de España» El presidente de la Generalitat asegura que «Cataluña, que lleva cien años luchando, resistirá»
02 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Jordi Pujol arremetió ayer contra Partido Popular y PSOE por haber «roto el espíritu constitucional que instaba a avanzar en una España basada en la concordia». El presidente de la Generalitat reprochó al Gobierno haber hecho una lectura «restrictiva y uniformadora» de la Carta Magna y a los socialistas ser cómplices de una «deriva antiautonomista», cuyo objetivo es reducir el poder político de Cataluña. «Aunque la Constitución no es satisfactoria para todos -dijo Pujol- abrió con su aprobación perspectivas de futuro» para las autonomías que, como la catalana, querían ver reconocida su «personalidad diferenciada». El jefe del Ejecutivo catalán denunció que, sin embargo, «aquel pacto, que nos hizo sentir esperanzas en que el Estatuto se desarrollaría de forma generosa, no se aplica» y, por ello, el Gobierno ha desvirtuado el auténtico sentido de este acuerdo de la transición. El político barcelonés también criticó al PSOE por «comulgar» con los populares en «la idea de España recentralizada» y abandonar la «complicidad» de los primeros años de la democracia, cuando «se daba por entendido que la autonomía no era una cosa sólo administrativa, controlada e intervenida por el Gobierno central». Pero Pujol no se mostró catastrofista ante la situación actual, sino que advirtió al Ejecutivo central de que «Cataluña, que ha luchado durante más de cien años para tener más autonomía, resistirá a pesar de la tensión». El líder de CiU puso como ejemplo de sus denuncias la negativa a devolver a Cataluña los documentos incautados durante la Guerra Civil, que actualmente están en Salamanca. El presidente de la Generalitat aseguró sentirse «muy dolido» con la actitud del Gobierno porque «se ha impuesto por la fuerza un concepto de España en el que Cataluña no tiene importancia». Dejadez Pujol también críticó a aquellas personas que pecan de «dejadez» en la defensa del catalán, como muchos «catalanes de toda la vida» que no reclaman cartas de menú en catalán en los restaurantes. Asimismo, pidió a los inmigrantes en esta comunidad un esfuerzo para aprender dicha lengua.