La policía nacional detuvo a los tres presuntos delincuentes cuando trataban de huir L. M. V., de 55 años, resultó herido de gravedad durante un atraco que se produjo ayer en una oficina bancaria de Caja Madrid. El herido estaba cerrando la puerta de una de las salas de la sucursal sin percatarse del suceso, cuando recibió el disparo que efectuó uno de los tres delincuentes. Tras ser trasladado de de inmediato hospital Clínico, donde fue intervenido de urgencia, su estado es estable. Los atracadores pudieron ser detenidos en la huida y pasaron a disposición judicial para prestar declaración.
17 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La policía nacional detuvo a los tres presuntos atracadores que asaltaron una oficina de Caja Madrid ayer por la mañana. En el atraco resultó herido un empleado de la sucursal y se llevaron un botín de 24.595 euros (más de cuatro millones de pesetas). José Benigno P. C., de 29 años, Pablo M. E., de 22 y Juan José P. Ll., de 37, todos ellos de nacionalidad española, entraron en la oficina bancaria situada en el número 75 de la calle Toledo, en el distrito de Arganzuela, a las 9.50 de la mañana armados con dos pistolas y un revólver y ataviados con chalecos antibalas. Durante el atraco, los presuntos delincuentes dispararon contra un empleado del banco, L. M. V., de 55 años, que resultó herido y se llevaron un botín de 24.595 euros. Huida En la huida, los tres delincuentes fueron detenidos por la policía nacional. Al ser avisado el 091, las patrullas que se desplazaron a la zona observaron un Seat Ibiza que circulaba a gran velocidad y que no respetó el disco rojo de un semáforo. Al iniciarse la persecución, el coche de los detenidos fue interceptado y rodeado por dos zetas de la policía cuando se dirigían a la glorieta de Pirámides en la confluencia de las calles de Toledo y doctor Vallejo Nájera, aprovechando la gran afluencia de vehículos que había en ese momento. Al acercarse uno de los agentes al vehículo observó cómo uno de los atracadores que viajaba en la parte trasera del coche trataba de ocultar un arma, por lo que le instó a arrojarla, lo que finalmente hizo. L. M. V., el empleado de la oficina bancaria que resultó herido durante el atraco fue trasladado de urgencia por efectivos del Samur-Protección Civil al hospital Clínico. Presentaba una herida penetrante de bala en el abdomen sin orificio de salida, por lo que ingresó en el centro sanitario con pronóstico grave.