El programa Fénix, diseñado por la Guardia Civil para la identificación de los restos de personas desaparecidas, podría ser la fuente de financiación pública por la que suspiran los familiares de los represaliados en la Guerra Civil. Hasta el momento, los únicos análisis de ADN que se llevan a cabo por desapariciones durante el conflicto -los cadáveres de milicianos de una fosa común en Priaranza del Bierzo-, se están realizando gracias a la colaboración desinteresada del Departamento de Medicina Legal de la Universidad de Granada, donde se realizan las pruebas del programa Fénix. El jefe de este departamento, José Antonio Lorente, se mostró favorable a que este plan estatal asuma también a los desaparecidos de la guerra, «como ya hacemos en países sudamericanos que reclaman nuestra ayuda».