EL PAÍS DE LAS OCASIONES PERDIDAS

La Voz

ESPAÑA

No importa quién sea, Cardeñosa, el árbitro, la pérfida Albión, Tassotti con un codazo, Bambridge anulando el gol de Míchel... España siempre encuentra a quien echarle la culpa. Perdimos, es cierto, y el árbitro egipcio nos perjudicó en jugadas concretas, es cierto. Pero no lo es menos que también nos benefició en otras y que su actuacion no fue definitiva. La selección no supo y no pudo con Corea. Nos ha vuelto a suceder lo mismo de siempre. También buscaremos las excusas, como siempre. No quiero que me vea nadie subido al carro del «robo a mano armada». La selección hizo un Mundial pobre. Ganamos el primer partido con comodidad, el segundo con problemas, el tercero por la mínima, el cuarto por penaltis y en el quinto nos tumbó un equipo de gente que sólo corre. Nuestros rivales no fueron ni Alemania, ni Brasil, ni Francia, ni Italia, ni Argentina. No. Fueron Eslovenia, Paraguay, Sudáfrica, Irlanda y Corea del Sur. No tenemos ningún derecho a llorar cuando no sabemos ganar nada ni a nadie. La culpa es nuestra.