Los traslados, la ocasión perfecta

La Voz

ESPAÑA

Las cárceles catalanas registran un promedio anual de fugas y quebrantamientos de condena de casi 150 presos. La primera causa de evasiones, un 90%, son los quebrantamientos de permisos, es decir, los reclusos no reingresan en prisión tras disfrutar de un permiso de salida. En segundo lugar, los traslados de presos al hospital o al juzgado son la ocasión perfecta para escapar, a juzgar por los incidentes registrados. Los traslados sanitarios de presos se han reducido paulatinamente en los últimos años y de los 8.538 de 1998 se ha pasado a los 6.870 en la actualidad. La policía nacional debe encargarse de los que se realizan dentro de las ciudades y la Guardia Civil del resto. : Un episodio similar. Un policía nacional recordaba ayer un episodio similar al registrado ayer en Cataluña. Un delincuente consiguió escapar de un furgón también marca Mercedes y similar a los que utiliza la Guardia Civil. En este modelo la trampilla está en el suelo. El preso logró arrancarla y salir del vehículo sin que los agentes se percatasen. : La primera del año. Ocurrió en Tarragona y estuvo protagonizada por un preso que se fugó el 23 de enero con la ayuda de sus familiares, que impidieron que la policía le persiguiese, cuando lo conducían a los juzgados de Tarragona para asistir a un juicio de faltas. Los hechos se produjeron cuando un furgón de la policía trasladaba a dos reclusos desde la prisión de Tarragona a los juzgados de esa ciudad. Cuando el vehículo paró ante la sede de la Audiencia, uno de los presos dio una patada a la puerta del furgón en el momento en que el agente procedía a abrirla y tiró al suelo al policía. El preso salió corriendo en un coche que le esperaba. Unos días antes, una coalición sindical de funcionarios de la prisión de Can Brians denunciaba que el servicio de traslado de presos no reunía una medidas de seguridad aceptables. En este sentido, la Generalitat adoptó una serie de medidas como no informar al preso con antelación de los traslados previstos para llevarlo a un hospital o a un juzgado. : La última. En marzo, en un traslado que se realizó en Salamanca. Un recluso colombiano de la prisión salmantina de Topas se fugó el pasado mes de marzo al aprovechar un traslado al Hospital Clínico Universitario de esta ciudad. La fuga de este preso de 25 años, condenado por robo, ocurrió también al bajar del furgón en que era trasladado al hospital. El preso propinó un empujón al funcionario encargado de su custodia y huyó.