Zapatero tacha la comparecencia de patética y pedirá una reprobación El ministro de Exteriores, Josep Piqué, negó ayer que el Gobierno se haya dedicado a espiar al ex-presidente Felipe González y menos que haya utilizado los servicios exteriores en Marruecos para tejer una conspiración. Piqué explicó que la embajada en Rabat informó de los posibles encuentros del ex-presidente español con el rey y el primer ministro, y estos datos erróneos llegaron a los medios por canales «ajenos» al Gobierno que en ningún momento aclaró.
08 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El ministro negó además que existan informes cifrados del servicio exterior sobre esta cuestión, unos documentos que el PSOE le pidió sin éxito y que el director del único medio de comunicación que difundió la noticia aseguró tener en su poder. Piqué contradijo esta versión al subrayar que el Ejecutivo se enteró de las falsas entrevistas por una conversación telefónica con la embajada y no por ningún informe. Piqué añadió que él no confirmó en ningún momento «al cien por cien» la noticia, aunque entendió que existían «indicios» que apuntaban a que era cierta. El titular de Asuntos Exteriores, que intentó cerrar esta cuestión diez días después de que saliera a la luz, acusó al PSOE de tratar de explotar esta «anécdota» con una reacción exagerada para «instalarse en el escándalo y el insulto». Piqué, que también se refirió al estado de las relaciones con Marruecos, reconoció que éstas se encuentran en un momento anómalo, pero defendió que este incidente «no las ha afectado». Situación insostenible El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, consideró «patéticas» las explicaciones dadas por el Gobierno y anunció que su grupo parlamentario pedirá al Ejecutivo que asuma sus responsabilidades. El PSOE, que considera que la situación del embajador español en Marruecos es «insostenible», exigirá el próximo martes en el Congreso la reprobación de Piqué y de Cabanillas. «Usted no ha dado la talla para este cargo, un ministro no puede ser un agitador», apuntó el portavoz socialista en la comisión de Asuntos Exteriores, Manuel Marín, tras escuchar a Piqué. El diputado del PSOE denunció además que es «la primera vez en la historia de la democracia» que el servicio exterior de información diplomática «monta una operación política». IU y CiU también criticaron con dureza al ministro porque «este conflicto enrarece aún más» las malas relaciones con Marruecos.