Aznar se disculpa por el bulo sobre González

MARTA SUÁREZ MADRID

ESPAÑA

Los socialistas exigen la dimisión del ministro Portavoz y acusan al presidente de intentar «exterminar» a sus adversarios políticos José María Aznar quiso zanjar ayer la polémica sobre el bulo de Felipe González, al pedir públicamente en el Congreso disculpas al PSOE. Los socialistas le exigieron la dimisión del ministro Portavoz, Pío Cabanillas, por considerarle responsable de la difusión de la falsa noticia.

07 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Abarrotado hasta el tendido a pesar de las notables ausencias de José Luis Rodríguez Zapatero, aquejado de una gripe, y de Felipe González, el Congreso vivió ayer una de las sesiones más crispadas de los últimos meses. El portavoz del PSOE, Jesús Caldera, esperaba encontrar «al Aznar de siempre, que sólo entiende el exterminio del adversario», pero el presidente dijo que no le cuesta «nada reiterar en esta Cámara las disculpas» que ya habían pedido los ministros. Aznar justificó la difusión del bulo en que se trató de «una mala información mal procesada y no comprobada». Aznar, a quien Caldera consideró «responsable político» de la mentira «fabricada con mala fe para perseguir a González», acusó al PSOE de intentar convertirlo en un episodio de «tragedia nacional» porque «necesita un escándalo», dijo, para ocultar sus «divisiones e incoherencias» internas. Manuel Marín, portavoz socialista de Exteriores, acusó al Gobierno de urdir una estrategia de difamación como la del ministro de Propaganda de la Alemania nazi para situar al ex- presidente del Gobierno y al PSOE «en el terreno de la deslealtad, de la traición y del ¿anti España¿». Marín preguntó si fue un consejero de información de la embajada quien filtró un despacho cifrado para intoxicar a los medios de comunicación. A ésto contestó Mariano Rajoy, quien le exigió pruebas y achacó todo a «un error de los servicios consulares y diplomáticos». Pío Cabanillas estuvo más agresivo. Los socialistas pidieron su dimisión como el «inquisidor, cobarde, indigno y mentiroso» que fabricó el bulo. El Portavoz atacó al PSOE por sus «mentiras de Estado, que sí que son basura», y acabó defendiendo al medio de comunicación que difundió la falsa noticia.