El ministro de Defensa avanzó que podrán incorporarse sólo a algunas unidades y en número muy limitado El Consejo de Ministros dará luz verde, en menos de dos semanas, al anteproyecto de ley que regulará la admisión en determinadas unidades del Ejército de ciudadanos procedentes de países de Iberoamérica. El Consejo de Estado respalda esta iniciativa, que considera «posible», mientras que el Gobierno ha ido aún más lejos y la califica de «necesaria». La propuesta está dirigida a hispanoamericanos «por ser los más próximos a la cultura española». Todos los aspirantes deberán disponer de permiso de residencia
31 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El ministro de Defensa, Federico Trillo-Figueroa, avanzó ayer que los ciudadanos extranjeros podrán incorporarse sólo a «determinadas unidades» y en un número muy limitado. El Gobierno planea establecer un cupo anual, en virtud de las necesidades, sin permitir nunca que los «no españoles» sean más del 2% del total de las tropas. A diferencia de la experiencia piloto del año pasado para atraer a hijos de emigrantes españoles en Latinoamérica, el ministro explicó que en esta ocasión no se irá «a buscar a la inmigración allí, como pudo malinterpretarse», sino de dar cabida «a toda esa masa migratoria que tenemos en nuestro país de manera legal». El ministro también reconoció ser consciente del malestar que esta iniciativa puede causar entre algunos gobiernos de Iberoamérica, por empujar a sus ciudadanos a integrarse en un ejército extranjero. Trillo prefiere pensar que no habrá problemas con los «gobiernos amigos», pero comentó que, para evitar posibles recelos, «podría pensarse» que estos Ejecutivos tuvieran siempre «la facultad de prohibir la integración».