Cae en Burdeos un grupo de seis etarras capaz de nutrir a dos o tres comandos

FERNANDO ITURRIBARRÍA PARÍS

ESPAÑA

España destaca la importancia de la operación por constituir uno de los primeros golpes contra la retaguardia de la banda en el país galo Ángel Cruz Arrospide, «Gurutz», de 43 años, presunto responsable de grupos de ETA en la reserva, y cinco supuestos activistas a la espera de poder formar dos o tres «comandos de liberados» de la organización terrorista en España fueron detenidos ayer a las afueras de Burdeos en una operación conjunta de las policías francesa y española.

31 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El ministro español de Interior, Mariano Rajoy, destacó la importancia de uno de los primeros golpes asestados a la retaguardia del «aparato militar», fruto del prolongado trabajo de investigación realizado por un equipo conjunto formado por agentes de ambos países. Una treintena de agentes de la División Nacional Antiterrorista, del Servicio Regional de la Policía Judicial de Burdeos y del Grupo de Intervención de la Policía Nacional (los geos franceses) habían tomado posiciones con discreción a primera hora de la mañana en torno a la residencia Godard, en Bouscat. Desde hace al menos una semana, los servicios antiterroristas vigilaban a los ocupantes de una vivienda situada en el quinto piso del inmueble 12-C en la calle Abel Antoun de este municipio de la periferia norte de Burdeos, cercana a la autovía de circunvalación. Hacia las diez de la mañana observaron que, como todos los días, Ángel Cruz Arrospide, al que tenían identificado, salía en bicicleta a realizar la compra para los ocupantes del piso. Esta vez los agentes, que actuaron a las órdenes de la juez antiterrorista de París, Laurence Le Vert, pasaron a la acción y detuvieron en la calle al supuesto responsable del grupo y enlace con la jefatura del aparato militar. Minutos más tarde, los policías especializados en intervenciones de alto riesgo forzaron la puerta blindada de acceso a la vivienda e irrumpieron en su interior. Las cinco personas presentes, cuatro hombres y una mujer de edades entre 24 y 30 años, fueron a su vez detenidas sin que se produjeran disparos. Munición y explosivos En el interior del apartamento, de unos cien metros cuadrados de superficie, se confiscaron tres subfusiles, tres pistolas, un lanzagranadas de fabricación artesana tipo Jotake, varios detonadores y material para la fabricación de explosivos. También se intervinieron más de 7.000 euros (1,16 millones de pesetas) en efectivo, documentos en euskera, carnés de identidad y permisos de conducir falsos, así como carnés de la policía gala y de prensa falsificados. La policía registró un garaje situado en la periferia de Burdeos, a unos dos kilómetros de distancia, que se encontraba vacío. El portero de la finca indicó que Ángel Cruz tenía alquilado el piso desde hace dos años. «Aquí hay 240 habitantes. No he podido quedarme con la cara de esa gente. Conozco a los titulares de los pisos, pero a los que están de paso resulta imposible», declaró el encargado del bloque. Fuentes antiterroristas galas aseguraron que «todos los dispositivos de ETA, la logística y la reserva, son atacados actualmente por los servicios policiales franceses». Además negaron la existencia de vínculos directos entre las detenciones de ayer y las golpes asestados al aparato logístico durante las últimas semanas.