Le acusará de incumplimiento de los pactos y las consecuencias negativas de su gestión para los ciudadanos José Luis Rodríguez Zapatero va a endurecer su oposición al Gobierno a partir de su esperada intervención, el próximo viernes, en el comité federal del PSOE. El líder socialista, que está manteniendo un polémico silencio, pretende contrarrestar el efecto mediático del Congreso del PP, en el que el partido y José María Aznar han salido muy reforzados. Así, el jefe de la oposición reprochará al PP el incumplimiento de los pactos y las consecuencias negativas de su gestión para los ciudadanos.
29 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Aunque el secretario general del PSOE insistirá en que va a continuar su «oposición tranquila», su discurso del viernes ante el máximo órgano de dirección marcará un giro en su estrategia política. Zapatero ha recibido críticas, incluso desde sus propias filas, por haber hecho coincidir su viaje de más de una semana a México, de donde regresó el pasado sábado, con el cónclave popular. Desde entonces ha pasado de puntillas sobre lo sucedido en el Palacio de Congresos, lo que también algunos han interpretado como un error táctico por dejar todo el espacio libre en los medios a sus adversarios. Desde la capital azteca se limitó a decir que «todo seguirá igual» tras el Congreso del PP y que a él no le gusta analizar «lo que sucede en la vida del PP», a diferencia de lo que hace Aznar con el PSOE. Un ejemplo reciente de ello ha sido el espectacular apoyo «popular» a Redondo Terreros frente a la dirección socialista. El mismo secretario de Organización del PP, Pío García Escudero, ha alabado en una intervención televisiva la actitud de Zapatero de no inmiscuirse en los asuntos internos de su partido. «Si te elogian en el PP y sus terminales mediáticas, hay que comenzar a preocuparse», aseguran las voces críticas socialistas a la manera de hacer oposición de Zapatero. Puntos débiles El líder socialista basará su intervención del día 1, que prepara concienzudamente, en resaltar los puntos débiles del Ejecutivo y su repercusión negativa en la vida diaria de los ciudadanos. Por ejemplo, el mal funcionamiento de los servicios públicos y de las instituciones, la subida de los impuestos, la desaceleración del crecimiento ecónomico, la subida del paro, la corrupción ligada al caso Gescartera o el que haya seis miniestros bajo sospecha.