Ángel Acebes Paniagua, ministro de Justicia y presidente del Comité Electoral del Partido Popular El ministro de Justicia, Ángel Acebes, no ha sido ascendido a vicesecretario general del PP, a pesar de lo mucho que se especuló, pero se mantiene como hombre de máxima confianza de José María Aznar tras el XIV Congreso del PP. Repite presencia en el Comité Ejecutivo Nacional como presidente del Comité Electoral, de modo que será el responsable de elegir las candidaturas para las futuras elecciones municipales y autonómicas. En su opinión, el éxito del reciente congreso del partido es que la sociedad ya conoce su programa electoral. La retirada de Aznar no le sorprende: «Jamás dudé que cumpliría su palabra».
28 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Durante el pasado fin de semana, según Acebes, «se aprobó un proyecto político que el partido debe impulsar y ejecutar en los próximos años», aunque con pocas sorpresas. -¿Por qué los congresos del PP, desde que José María Aznar es su presidente, son aburridos y carentes de debate interno? -No creo que sea así. En este congreso hemos visto que hay mucho debate interno. He defendido la ponencia de Estatutos y han participado 1.200 personas, con cientos de enmiendas y un debate tanto previo como congresual. Que al final exista acuerdo sólo demuestra que el PP es un gran partido cohesionado. -¿Hubo miedo a que se votaran las enmiendas de Francisco Álvarez-Cascos sobre la limitación de mandatos del presidente? -En el PP nunca hay miedo a votar. Todos los afiliados pueden defender con libertad lo que quieran. Lo que ha ocurrido es que tras ese proceso de diálogo hubo un punto de encuentro entre Álvarez-Cascos y la ponencia y el resultado ha sido muy positivo. Pero nunca por miedo a una votación, sino por consenso tras dialogar. -¿Puede dejar abierta alguna herida en el seno del partido esta polémica? -No, de ninguna manera. Hubo debate en libertad, pero en ningún modo quedan heridas. Todo lo contrario, mucha más cohesión. -¿Ha asumido definitivamente que el presidente se marcha? -(Risas) Cualquiera que oyera la intervención del presidente tiene que tener muy claro cuáles son sus propósitos. Jamás dudé de que iba a cumplir su palabra. -Parece que los vicesecretarios Rodrigo Rato y Mariano Rajoy ya asumen públicamente su entrada en la carrera por la sucesión... -Más allá del humor, creo que ninguna de las intervenciones del congreso se produjo en clave de sucesión. Ese tema se tratará en el otoño de 2003. -Se especuló mucho acerca de su posible ascenso a vicesecretario general. ¿Se siente defraudado porque al final no se haya producido? -En absoluto, todo lo contrario. Me llena de orgullo y agradecimiento seguir en el equipo del presidente. -Aznar le elogió públicamente. ¿No querrá decir que piensa en usted como futuro inquilino de La Moncloa? -(Risas de nuevo). Vale la misma respuesta que cuando me referí a los vicesecretarios. Nada de lo que se ha dicho puede interpretarse en clave sucesoria.