Son los alevines de Aznar, que les mima para que se conviertan en los futuros líderes del PP. Jóvenes, pero con experiencia en cargos públicos, ya se les conoce como la quinta de Becerril, porque desde 1998 celebran encuentros en este pueblo de la sierra madrileña. Dos de sus integrantes, Alejandro Agag y Adolfo Suárez júnior, han sido protagonistas en este congreso. El resto de militantes veinteañeros se pelean por asistir a los encuentros en Becerril. Los que forman la quinta son amigos entre ellos, ambiciosos y tienen su propia y selectiva tertulia, que llaman la polvera. Algunos miembros del clan, como Sandra Moneo o Mari Carmen Fúnez, ya forman parte de la dirección del PP. Moneo es, a sus 32 años, diputada por Burgos. Fúnez tiene sólo 26 y es la actual presidenta de Nuevas Generaciones y parlamentaria en Castilla-La Mancha. Otro de la quinta, Juanma Moreno, de 31 años, es ex-presidente de Nuevas Generaciones. Más curtidos son Iñaqui Echániz, consejero de Sanidad de Madrid; y Gabriel Elorriaga, secretario de Estado de Organización Territorial. Pero hay valores más jóvenes como Lucía Fígar, de 25 años.