Presentan un manifiesto que rechaza el pacto con el nacionalismo y se inspira en el vasquismo cívico Una treintena de dirigentes del Partido Socialista de Euskadi constituyen la plataforma de apoyo al ex-secretario general del partido, Nicolás Redondo, para que recupere su puesto. El grupo presentó ayer un manifiesto en el que descarta volver a la estrategia de acuerdos con el nacionalismo y aboga por un «proyecto independiente» para el PSE. Este colectivo, además, llevará al congreso extraordinario de marzo un texto que defenderá la línea seguida por los socialistas vascos en las elecciones de mayo pasado.
12 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El ex-secretario general del PSE recibió un espaldarazo en su objetivo de retornar al cargo que dejó el pasado 21 de diciembre. La plataforma de apoyo a Redondo propone ahondar en una estrategia basada en «la democracia y el vasquismo cívicos» que posibilite «ensanchar el espacio propio» del PSE. Este grupo de militantes socialistas se presentó en sociedad con un manifiesto que descarta la idea de volver a los años de pactos con los nacionalistas en el Gobierno vasco. Advierten en el texto de que optar por esa línea supondría hacerlo «con mayor sumisión» que en etapas anteriores ya que el pacto no giraría, ya en torno al Estatuto de Autonomía, sino sobre las tesis «soberanistas» del PNV. Deslealtad constitucional El documento sostiene que reeditar los acuerdos con el nacionalismo implicaría reconocer que «nada ha cambiado» en el País Vasco en los últimos tres años (el PSE dejó el Ejecutivo de Vitoria en 1998) y mirar para otro lado ante «la grave deslealtad constitucional y la deslegitimación institucional» del PNV. Aboga, además, por desarrollar «un proyecto independiente con voluntad de mayoría social» en el que el pacto por las libertades y contra el terrorismo, que firmaron populares y socialistas en diciembre de 2000, sea una piedra angular de un movimiento de «rebelión de la ciudadanía contra ETA y la intolerancia etnicista». La alcaldesa de Lasarte advirtió de que los socialistas «no podemos caer en el error y hacer el congreso en claves internas, donde los intereses de familias primen sobre los intereses de la sociedad».