El PP mantiene la distancia electoral con el PSOE en el ecuador de la legislatura

ESPAÑA

La victoria de Fraga en Galicia y la supresión del servicio militar son los principales logros en un año dificil para el Gobierno José María Aznar cierra el 2001 con un balance en el que hay más sombras de las que preveía a estas alturas de su mayoría absoluta, pero también claros éxitos. Políticamente, el año estuvo marcado por dos citas electorales con muy distinto resultado. La inesperada derrota del frente PP-PSOE en el País Vasco fue el punto más amargo del 2001 para Aznar. Por el contrario, la amplia victoria de Manuel Fraga en Galicia le devolvió la confianza en un momento especialmente delicado. Lo mejor para el Gobierno es que, a dos años de las elecciones generales, el PSOE no ha logrado aún constituirse en alternativa.

28 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El PP cierra el año con el mismo apoyo que tenía al iniciarlo, según los sondeos, pese a que el 2001 ha sido uno de los más complejos en la gestión del Gobierno. La derrota del frente PP-PSOE en Euskadi fue uno de los mayores fracasos políticos de Aznar, que enterró su proyecto de cerrar su mandato con un gobierno no nacionalista en el País Vasco. Pese a que el balance triunfalista y exento de autocrítica del Gobierno presume de diálogo político, la aprobación de la Ley Orgánica de Universidades contra el criterio de oposición, profesores y estudiantes deja ver un empleo abusivo de la mayoría absoluta. En el lado negativo cabe situar también la errática gestión sobre inmigración, el sometimiento del fiscal general del Estado al Ejecutivo en casos como el que afecta al ministro Piqué o la inacción en la crisis con Marruecos. Por contra, el 2001 ha sido el año en el que el PP culminó la supresión del servicio militar obligatorio y presentó un plan de reforma de la Justicia alabado por casi todos. El 2001 fue un buen año en la cooperación antiterrorista de Francia aunque ETA se cebó asesinando en España. Pese al claro parón en la creación de empleo, la comparación con la situación económica internacional no deja en mal lugar a España, que crece más que sus vecinos.