Los problemas de digestión del pacto antiterrorista

ANTONIO PAPELL

ESPAÑA

Si el socialismo tiene en el Estado dos almas que cohabitan con dificultad, la jacobina y la federalista, es lógico que esta pequeña esquizofrenia afecte con énfasis especial a los socialistas instalados en autonomía periféricas gobernadas por nacionalistas.El socialismo vasco tiene en este sentido un espejo en que mirarse: el modelo de Maragall en Cataluña, catalanista y federal, tan bien adaptado a la singularidad de Cataluña como alejado de todo referente étnico. Pero en Euskadi las definiciones no son fáciles, y ni siquiera las ideas o las palabras son inocentes. Allá donde se muere por hacer política, allá donde vivir es más importante que cualquier designio, por fuerza hay que dejar de lado las excesivas sutilezas intelectuales y que actuar con argumentos rudimentarios para excluir a quienes matan y para tratar de excluir también a los que no son capaces de ver que la gran urgencia, previa a cualquier otra especulación, es arrancar del cuerpo social el cáncer corrosivo del terrorismo. las ideas o las palabras son inocentes. Allá donde se muere por hacer política, allá donde vivir es más importante que cualquier designio, por fuerza hay que dejar de lado las excesivas sutilezas intelectuales y que actuar con argumentos rudimentarios para excluir a quienes matan y para tratar de excluir también a los que no son capaces de ver que la gran urgencia, previa a cualquier otra especulación, es arrancar del cuerpo social el cáncer corrosivo del terrorismo.