03 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.
Alejandro Luzón, un hombre tímido y poco dado a las licencias lingüísticas, hizo una excepción para explicar la labor del empresario y ex vicepresidente del Real Madrid Mariano Jaquotot como testaferro de Rodríguez Colorado: Jaquotot era oficialmente un proveedor de aparatos de alta tecnología, pero, curiosamente, según el fiscal, siempre facturaba lo mismo. «Era como aquel taxista, el del anuncio de una compañía de teléfonos, que llevara donde llevara al cliente, siempre decía: `¿A Lugo? Son 10.000''».