Antes del discurso de Maragall, el portavoz socialista Joaquim Nadal justificó la moción de censura por la «gestión deficiente» de Pujol, el «incumplimiento de acuerdos parlamentarios» y el «mantenimiento de un pacto (el del CiU con el PP) lesivo para el autogobierno de Cataluña». La consejera Núria de Gispert contestó en nombre del Ejecutivo que el PSC no reaccionó a su derrota de octubre de 1999. «Ustedes perdieron y no han aceptado las reglas del juego democrático. Despierten de aquella pesadilla», les instó. Desde el PP, Alberto Fernández, achacó a Maragall haber ofrecido «mucha censura, pero poca alternativa». El líder de ERC, Josep Lluís Carod, cuya formación debe decidir si vota en contra o se abstiene, dijo haber escuchado «algunas cosas interesantes», pero preguntó irónico a Maragall: «¿Lo saben en Madrid y en el PSOE?».