Juzgan a un policía en Barcelona por violar a su ex-novia a punta de pistola Una mujer de nacionalidad portuguesa murió degollada por su marido en el domicilio que ambos compartían en Oviedo con sus tres hijos después de una disputa familiar, según informaron fuentes del Cuerpo Nacional de Policía. Por otro lado, el Fiscal de la Audiencia de Barcelona ha pedido 7 años de prisión para un policía nacional acusado de violar varias veces en la misma noche a su ex-novia a punta de pistola, al negarse la mujer a mantener relaciones con él.
12 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.María Luisa Rocha Silva, de 31 años, falleció en la noche del pasado lunes en Oviedo como consecuencia de las puñaladas que le asestó en el cuello su marido, Miguel Silgado García, de 34 años, que posteriormente se entregó a la policía. Tras cometer el delito, el marido de la víctima llamó por teléfono a la policía nacional para comunicar lo que había ocurrido y solicitar su presencia en el domicilio, ubicado en la calle Alejandro Casona de Oviedo. Silgado García reconoció la autoría de los hechos y se entregó a los efectivos de la policía nacional sin oponer resistencia alguna. El presunto asesino permanece desde ayer detenido en la comisaría de Oviedo pendiente de pasar a disposición judicial, una vez concluidas las instrucciones de las diligencias del atestado. Violación en Barcelona La Sección Séptima de la Audiencia de Barcelona juzgó ayer a Rafael S.G., de 49 años, por una violación múltiple de su ex-novia. El acusado ha negado los hechos y ha acusado a la víctima de chantajearle para obtener 200.000 pesetas a cambio de retirar la denuncia por la supuesta agresión sexual múltiple. El suceso ocurrió el 24 de octubre de 1998, ocho días después de que ambos rompieran su relación. Según el fiscal, el policía se presentó en el domicilio de su ex-compañera, en Badalona, y le propuso mantener relaciones sexuales, a lo que ella se negó. Acto seguido, el agente fue al cuarto de baño de la casa y, según la acusación, salió desnudo y empuñando su arma reglamentaria, y obligó a la mujer a tumbarse en una cama y a practicar el acto sexual. El agente habría violado a la mujer en varias ocasiones, tanto vaginal como analmente y también la obligó a practicarle una felación. Tras las primeras agresiones, el policía, según el fiscal, se durmió abrazado a la mujer y, al despertarse, volvió a violarla, tras siete horas de acoso. La mujer ha relatado que el hombre incluso le propuso jugar a la ruleta rusa con su pistola cuando se exhibió desnudo ante ella.