La ex-mujer de Rodríguez Menéndez dice que planeó robarle, pero no su asesinato

C. CALVAR MADRID

ESPAÑA

Laura Fernández confiesa que se hallaba perdida por su adicción a las drogas y las infidelidades del letrado La ex-esposa del abogado Emilio Rodríguez Menéndez, Laura Fernández, negó ayer haber planeado con José Ignacio Rocha el asesinato de su marido. La mujer declaró que en esas fechas se hallaba «perdida» por las continuas infidelidades del abogado, la falta de independencia y el consumo de alcohol y cocaína.

05 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Laura Fernández, de 31 años, explicó que cuando conoció a José Ignacio Rocha tenía continuas peleas con su marido por las infidelidades de éste, la primera, según su ex-mujer, cometida durante su luna de miel, mientras que ella bebía y consumía cocaína, marihuana y hachís. Además, el letrado no la dejaba trabajar y se negaba a darle diez millones que le pedía para invertir en bolsa. Fue por eso por lo que cuando acudió al concesionario donde trabajaba José Ignacio Rocha, Nacho, para comprar un Mercedes, le sugirió aumentar el precio en un millón, que ella se quedaría para sus gastos. Nacho se convirtió en su paño de lágrimas y ambos se vieron hasta siete veces antes del atentado. Según su declaración, ella contó a Rocha que el abogado la había golpeado una vez tras encontrarla borracha, ya que sólo le dejaba beber vino y champán. Su amigo comenzó entonces a hablarle de «dar un escarmiento» al marido y pensaron en robar la caja fuerte del chalet del matrimonio. «Al final acordamos que él robaría el dinero y yo me quedaría con el 15%», reconoció. Laura Fernández aseguró que no concretaron fecha para el robo y que Nacho le dijo que se lo dejase a él, que ella ya se enteraría. Cuando supo que el abogado estaba herido declaró que no pensó más que en la salud de su marido. «Estaba segura casi al cien por cien» de que Rocha era el autor. Por eso, en los dos días que pasaron hasta su arresto no habló con nadie del tema. Cuando fue detenida pensó que «se había montado un lío enorme en el que yo no tenía nada que ver». «Sólo tenía responsabilidad en la planificación de un robo», aseguró.