El PSOE lleva al juzgado la decisión del Gobierno de permitir una marcha racista

M. SUÁREZ MADRID

ESPAÑA

SANTIAGO TORRALBA

La protesta, celebrada en un pueblo de Cuenca, apenas reunió a 200 personas contrarias a la inmigración PSOE e IU exigieron ayer al vicepresidente primero y ministro del Interior, Mariano Rajoy, que acuda al Congreso de los Diputados para explicar por qué la Subdelegación del Gobierno en Cuenca autorizó una marcha contra los extranjeros. Los socialistas, además, acudieron al Tribunal Superior de Castilla La Mancha para recurrir la decisión. La manifestación estaba convocada por un grupo de extrema derecha en la localidad de Las Pedroñeras para ayer. Al final, menos de 200 personas secundaron una concentración que bajo el lema «Los españoles primero. Alto a la invasión» se celebró sin incidentes.

02 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

PSOE e IU exigieron al vicepresidente primero y ministro del Interior, Mariano Rajoy, que acuda al Congreso de los diputados para explicar por qué la sudelegación de Cuenca permitió una manifestción xenófoba. «Fue un grave error» permitir la concentración, advirtió el portavoz del PSOE en el Congreso, Jesús Caldera, en una comparecencia en la Cámara Baja. Para los socialistas, el derecho de manifestación «tiene límites» y no se puede autorizar una protesta que atenta contra el principio de discriminación. Además de pedir la comparecencia «urgente» de Rajoy en la Cámara Baja para informar de la decisión que tomó la Subdelegación del Gobierno de Cuenca, los socialistas presentaron un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla La Mancha para que prohibiera la manifestación. Una iniciativa que llegó tarde, porque la marcha se celebró, pero con la que el PSOE pretende sentar un precedente contra los actos racistas. Por su parte, IU expresó su «más absoluto rechazo y desprecio» a la manifestación. IU aseguró no entender cómo la Delegación del Gobierno de Madrid prohibió una protesta «democrática y pacífica» contra los sucesos de Génova mientras que el delegado de Cuenca autorizó una marcha «nazi y xenófoba». Sólo 200 y sin incidentes Unas 200 personas acudieron ayer a la concentración de la formación ultraderechista, ante la presencia de un centenar de miembros del Grupo de Seguridad Rural de la Guardia Civil. Rafael Ruiz Araque, el alcalde socialista también dijo que la Subdelegación del Gobierno no debió haber dado su consentimiento a la concentración, «porque éste no era el momento más adecuado». La Unión de Pequeños Agricultores de Castilla-La Mancha expresó el rechazo de su organización a las ideas de Democracia Nacional y resaltó que la mano de obra inmigrante es imprescindible.