25 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.
Una pancarta en Arrigorriaga recordaba ayer a la etarra Olaia Castresana: «Olaia, soldado, el pueblo no perdonará», decía en euskera. También aparecieron numerosas pintadas en las calles de diversos pueblos y ciudades vascas pidiendo «venganza», a pesar de que murió en accidente y por su propia mano. Una manifestación de 200 personas recordó en San Sebastián a la fallecida. En la noche del martes al miércoles, la kale borroka sembró de violencia el País Vasco y Navarra como respuesta a la muerte de la etarra. La guerrilla urbana, sobre las 2.30 horas, perpetró cinco sabotajes simultáneos en diferentes lugares.